Bombardeos en Cachemira
Beth Duff-Brown AP
NUEVA DELHI, INDIA.- Los bombardeos continuaban ayer en la tensa frontera que separa a India y Pakistán en Cachemira, la dividida región himalaya, cuya soberanía reclaman ambos países y por la cual han librado dos guerras.
Los militares paquistaníes dijeron que bombardeos indios mataron a un paquistaní e hirieron a otros dos el día de ayer. La India dijo que los ataques paquistaníes mataron a un guardia fronterizo y a cuatro soldados. En otro incidente, cinco policías indios resultaron heridos cuando presuntos militantes islámicos les lanzaron una granada.
Entretanto los mercados financieros de la India y Pakistán parecían estar influenciados por temores ante los ataques.
Los rivales tienen un millón de soldados en alerta máxima en su frontera, y el presidente paquistaní, Pervez Musharraf, dijo que estudiaba la posibilidad de movilizar más tropas hacia Cachemira.
“La nación paquistana por entero está detrás de las fuerzas armadas que han defendido a la patria en el caso de una guerra’’, dijo el ministro de Información paquistaní, Nisar Memon.
Por su parte el ministro de Defensa de la India insistió ayer que la situación en la frontera con Pakistán era estable.
La presión diplomática de Estados Unidos crecía con el objeto de impedir que se produzca otra guerra entre los rivales poseedores de armas atómicas, al tiempo que Estados Unidos, Gran Bretaña, Nueva Zelanda, Canadá y Australia instaban a sus ciudadanos a que consideren la posibilidad de abandonar la India.
INDIOS MINIMIZAN SITUACIÓN
Los funcionarios indios minimizaron la posibilidad de un conflicto sobre la disputada Cachemira, mientras que Pakistán retiraba sus contingentes militares de la frontera afgana, donde habían estado ayudando en la guerra contra el terrorismo encabezada por Estados Unidos. Las autoridades paquistaníes dijeron que estudiaban la posibilidad de movilizar a sus soldados hacia la India.
“No hay cambio alguno en tierra’’, afirmó el ministro de Defensa indio George Fernandes a The Associated Press en Singapur, donde asistía a una conferencia sobre defensa. “La situación es estable’’.
El subsecretario de Defensa de los Estados Unidos, Paul Wolfowitz, que también participó en la conferencia, dijo que los esfuerzos estadounidenses con el fin de impedir la guerra incluyen tanto promesas de incentivos, como advertencias de sanciones. No indicó qué incentivos ni qué sanciones se aplicarían.
“No creemos sólo en exhortaciones’’, señaló Wolfowitz. Agregó que una guerra entre ambos rivales poseedores de armas atómicas “sería entre terrible y catastrófico’’, y que destruiría bien logradas mejoras en las relaciones de Estados Unidos con otras naciones. 
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