No fue motín, fue masacre
TEGUCIGALPA.- El Fiscal General de Honduras, Roy Medina, denunció en un tribunal de lo penal a 51 implicados, entre ellos policías y militares, en la matanza de 68 personas en una cárcel de la región caribeña del país en 2003.
La denuncia es “contra 51 personas, entre policías, miembros de las Fuerzas Armadas y algunos reos que suponemos responsables de la matanza del penal El Porvenir”, dijo Medina, según reportes de la prensa hondureña este sábado.
Las 68 víctimas –65 reos y tres visitantes– murieron tiroteadas, apuñaladas o quemadas en la cárcel El Porvenir, que también fue incendiada parcialmente, cerca del Puerto La Ceiba (Caribe), el 5 de abril de 2003.
Las acusaciones contra los 51 sospechosos son por abuso de autoridad, asesinato, homicidio, asesinato en grado de tentativa, tortura, complicidad y lesiones.
“Nos proponemos acreditar la responsabilidad criminal de policías y algunos miembros de las Fuerzas Armadas en los hechos lamentables del 5 de abril”, expresó Medina después de haber presentado el documento acusatorio ante un Juzgado.
El informe relaciona como causa principal de la masacre, un pleito por el control del mercado de la droga en el interior del penal.
Medina, que el próximo 11 de marzo será sustituido por el nuevo fiscal general, Ramón Ovidio Navarro, realizó personalmente la acción judicial en el Tribunal de lo Penal de La Ceiba, 400 kilómetros al norte de Tegucigalpa.
El fiscal general no dio detalles del contenido de la demanda, pero comentó que entre los enjuiciados también hay algunos reos encargados de la seguridad interna del penal y reclusos no miembros de pandillas armadas, conocidos como “paisas”.
La mayoría de los 65 reclusos que murieron en El Porvenir eran miembros de pandillas o “maras”.
“Nuestro propósito es deducir responsabilidad a quienes cometieron diferentes delitos produciendo al final la muerte de 68 personas”, dijo Medina.
Un informe del Ministerio Público, divulgado con anterioridad, estableció que policías y militares participaron en la masacre de los 65 reos y tres personas que se encontraban de visita en el penal al momento de la reyerta.
MINISTRO: ES “SHOW PUBLICITARIO”
El ministro de Seguridad, Oscar Álvarez, insistió, al igual que cuando se difundió el informe, en que Medina hace “un show publicitario” con su denuncia.
Recomendó al nuevo fiscal general que al tomar posesión del cargo, integre una comisión de notables que revise lo actuado por Medina en este caso, antes de continuar con la demanda judicial.
VENGANZA
La acusación establece que el plan de los policías se originó como respuesta a los pandilleros, porque el martes 4 de febrero del 2003, varios “mareros” le dieron muerte en Comayagüela al policía José Santos Martínez. La llegada de los primeros periodistas cuando la masacre estaba en plena ejecución, salvó la vida de más de 30 “mareros”, establece el documento.
(Con reportes de la agencia ACAN-EFE y La Prensa de Honduras)

|