Manantial
Waldo Soza Cisne
He acunado tu cuerpo estrechándote. Surcado de labios peregrinos tu piel, camino de estrellas cubriéndote con las palabras, para amanecernos más allá de mirar.
Buscando en sortilegio de malabares la porción de agua, tejida, como la trama de la tela la impresión siempre nueva del texto tantas veces leído. 
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