DOMINGO 28 DE NOVIEMBRE DEL 2004 / EDICION No. 23647 / ACTUALIZADA 1:57 am





EL HUMOR DE



[an error occurred while processing this directive]


¡Cuidado con el humo!

Pablo Roberto Amaya C.*

Cada 20 de noviembre mundialmente se celebra el Día Mundial de la EPOC, que por sus siglas significa Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica. Ésta es una enfermedad progresiva e irreversible que afecta los bronquios y pulmones. Cuando afecta los bronquios se conoce como bronquitis crónica y se caracteriza por la presencia de tos y flemas, en cambio cuando los pulmones son los que se afectan se conoce como enfisema y se manifiesta principalmente por falta de aire. La EPOC es un serio problema de salud nacional que provoca deterioro físico de los pacientes, y que por lo tanto su vida laboral útil se ve reducida de forma importante así como de gastos médicos que implican tanto a la familia como al Estado. A pesar de ello no se le brinda la atención debida por la ignorancia alrededor de esta enfermedad prevenible. Los médicos alientan y aconsejan a los fumadores que dejen el cigarrillo, ya que el tabaquismo es el principal causante de esta enfermedad. En nuestro país no tenemos cifras exactas acerca de la cantidad de pacientes que padecen obstrucción bronquial porque en la mayoría de hospitales públicos no se cuenta con los medios diagnósticos. A nivel mundial se sabe que alrededor de 600 millones de personas padecen la enfermedad y 2.7 millones mueren prematuramente cada año, compartiendo con el sida la cuarta causa de muerte.

En nuestro medio, el nivel socioeconómico bajo obliga a gran parte de la población rural y aún de la urbana a cocinar con leña, cuya exposición al humo constituye la otra parte importante causal de esta enfermedad. No se puede dejar de mencionar la gran influencia de las compañías tabacaleras que alimentan en las personas el deseo de fumar sobre todo en sus mensajes dirigidos a la población adolescente.

¿Cuáles son sus síntomas? Los principales síntomas de la Enfermedad Obstructiva de los Pulmones son la dificultad para respirar y/o la presencia de tos con flemas. Muchas personas fumadoras o expuestas al humo de leña consideran la tos como “normal” y no le brindan importancia. La falta de aire a veces pasa desapercibida porque inicialmente sólo se manifiesta al hacer grandes esfuerzos o subir escaleras, al avanzar la enfermedad se manifiesta con actividades de menos esfuerzos como peinarse, vestirse o comer.

¿Cómo se diagnostica? A pesar de que las manifestaciones clínicas sugieren esta enfermedad sobre todo cuando se tiene un antecedente exposicional importante como tabaquismo o humo de leña, siempre es necesario realizar pruebas de función respiratoria para obtener un diagnóstico definitivo y excluir otras enfermedades que pueden confundirse con esta enfermedad. El aparato con el que se realiza esta prueba se llama espirómetro. El objetivo de aplicar este estudio es determinar si existe una buena salida de aire a través de los bronquios. Las personas que sufren de EPOC no pueden sacar todo el aire durante la prueba y se dice entonces que presentan obstrucción bronquial, es necesario complementar este estudio por medio de radiografía del pecho.

¿Cómo se trata? Se debe crear un programa adecuado de tratamiento que incluya cuatro objetivos importantes.

1. Eliminar o evitar factores de riesgo como tabaquismo o humo de leña. Se incluye el tabaquismo pasivo es decir personas que permanecen cerca de fumadores y que también pueden contraer esta enfermedad.

2. Evaluación y seguimiento permanente.

3. Utilización de medicamentos que le abran los bronquios para mejorar la falta de aire.

4. Prescribir oxígeno cuando el paciente curse con insuficiencia respiratoria así como integrar a los pacientes a programas educativos y de rehabilitación pulmonar.

Usted puede tener EPOC si es mayor de 45 años y: 1. Ha fumado 10 o más cigarrillos al día durante al menos 10 años.

2. Ha estado expuesto al humo de leña o carbón por muchos años, varias horas al día o ha trabajado durante más de 10 años en ambientes con humo, gases o químicos.

3. Si tiene síntomas de falta de aire y/o tos con flema por períodos prolongados de dos meses o más por año.

Si usted tiene algunas de estas características, lo recomendable es visitar a su médico. Al ser atendido por un especialista cuando la enfermedad está en etapas tempranas se evita la progresión rápida de la enfermedad y mejora su calidad de vida.

* El autor es Médico Internista-Neumólogo, especialista en Espirometría-Broncoscopías
.


---
 
 

Derechos Reservados 2002. La información contenida en este medio de comunicación, no puede ser reproducida ni publicada, parcial o totalmente, en ningún otro medio de comunicación privado o público, sin el consentimiento por escrito de LA PRENSA S.A
 

 

¡Cuidado con el humo!

Los próximos cuatro años

El hombre y su verdadera misión

Energía renovable es prioritaria

La viuda, el cadáver y el vecindario

Nuestros santos son santos