Con una tarde dedicada a la obra magistral El Güegüense, culminó la semana cultural en homenaje al segundo aniversario de la proclamación de patrimonio oral e inmaterial de la humanidad que hizo la Unesco y cuyo mérito recayó en la ciudad de Diriamba por ser considerada cuna de dicha expresión.
Carlos Mántica cerró la jornada de la semana ayer domingo con su ponencia Escudriñando El Güegüense y de paso presentó su reciente libro que lleva ese mismo título. La tarde cultural se desarrolló en el interior de la Basílica Menor San Sebastián, para luego terminar con la presentación del grupo tradicional de la ciudad en el atrio de la basílica.
“Yo titulé mi manuscrito Qué Hay de Nuevo, en el sentido que este nuevo libro, que yo llamé Escudriñando El Güegüense; necesitaba de una presentación distinta a lo que hasta la fecha se había publicado”, comentó Mántica.
Durante la conferencia se debatió sobre cuál es la verdad absoluta de este personaje.
Carlos Mántica refirió que aplaude toda la labor que se ha hecho por recuperar y revivir la música y los trajes, pero se debe reconstruir a su antigua magnificencia.
Hizo la observación que se debe presentar la obra con sus 305 diálogos, conocer los sones completos y asemejar el vestuario.