Después de comprarle la propiedad de 2,091 manzanas en cinco millones de córdobas, a Blanca Margarita Castaño Calero, José Vicente Loáisiga Toruño prometió vendérsela a la joven Katy Jarquín Mejía, de 23 años, en más de 36 millones de córdobas. Así consta en la escritura número 15 del 14 de abril de 2005, elaborada por el notario Flavio Demetrio Navarrete Reyes.
Sin embargo, Jarquín Mejía negó, en una entrevista en la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) de la Policía Nacional, con el capitán Guadalupe Ramón Mejía, que esa escritura ella la hubiese firmado.
Esta es parte de la historia de la finca Los Jícaros A, donde un grupo de campesinos de la zona, antiguos trabajadores del Ingenio Montelimar, se disputan una porción de tierras con Ervin Leiva Urbina, a quien señalan de ser “socio” de Alex Centeno Roque.
El pasado lunes LA PRENSA intentó hablar con Jarquín, pero su mamá, que no quiso brindar su nombre, dijo que su hija no se encontraba disponible. La mujer confirmó que la muchacha no había hecho ningún negocio con Loáisiga y que no sabía en qué había quedado el caso “porque no volvieron a molestar con eso”. Aseguró que le diría a su hija que nos llamara, pero al cierre de esta edición aún no lo había hecho.
DECLARACIÓN EN LA POLICÍA
“Vengo a reiterar que desconozco, niego y rechazo en términos absolutos todo lo que se relaciona a la supuesta transacción entre José Vicente Loáisiga Toruño y mi persona, que a este señor nunca lo he visto, no lo conozco, menos que haya efectuado transacción alguna con él; que no conozco al abogado Flavio Navarrete Reyes, nunca lo he visto y menos que haya estado en sus oficinas alguna vez”, dice la declaración de la joven que fue tomada a las 3:30 de la tarde del dos de junio de 2006.
El expediente de esa investigación policial supuestamente nunca fue remitido a la Fiscalía General de la República, aunque LA PRENSA tuvo a la vista el informe suscrito por el subcomisionado Marvin René Ordóñez Palma, en el que constan todas las entrevistas que realizó la institución del orden público.
Agrega la declaración de Jarquín Mejía, que “acerca de la supuesta promesa de venta realizada por José Vicente Loáisiga Toruño a favor mío y ante los oficios del abogado Flavio Navarrete Reyes, reitero que desconozco total y absolutamente todo lo relacionado a esa transacción”.
¿ERVIN LEIVA ABUSIVO?
“Con relación al señor Ervin Leiva quiero reiterar que jamás he tenido relación de amistad, menos de negocios, sí lo conozco porque estudié con una hija de este señor, la cual es conocida como Margine Valeria Leiva López, estudiamos en el Colegio Pureza de María, en la Carretera a Masaya, el señor Leiva llegaba frecuentemente a ese colegio, es así como conozco a este señor, la amistad es con Margine Valeria, con esta nos vemos en ocasiones, por ejemplo en la celebración de La Purísima, cumpleaños…”
Jarquín dijo en esa declaración ante las autoridades policiales, que el 29 de mayo de 2006 su amiga Margine Valeria Leiva López la llamó por teléfono para preguntarle si su familia podía poner a su nombre “la única propiedad que les quedaba a sus padres, ya que no podían ponerla a nombre de ningún familiar porque se las quitaban”.
Después, continúo la joven, le ofrecieron trabajo para su hermano José Esteban Jarquín Mejía y que el 30 de mayo de 2006, el propio Leiva llegó a su casa.
“Yo lo atendí, le presenté a mis padres, luego de eso Ervin manifestó que yo era amiga de su hija desde hace muchos años y que por esa razón me tenía mucha confianza, que en base a esa confianza había puesto a mi nombre una escritura de compra-venta de una propiedad y que necesitaban que yo les firmara un protocolo”, precisa el documento de la entrevista.
JOVEN EXPRESA TEMOR
“Quiero dejar claro que siento temor por lo que me está ocurriendo, pues me están utilizando en actos fraudulentos en los que yo no tengo nada que ver y desde ahora deslindo cualquier responsabilidad en la que me quieran involucrar, desde este momento hago responsable al señor Errvin Leiva y a su familia de cualquier agresión que pueda sufrir mi familia y yo…”, concluyó la joven.
En breves declaraciones sobre el caso, el abogado de Leiva, Arbel Medina, dijo que la promesa de venta se había hecho para “proteger la propiedad”. Dijo que después nos llamaría para ampliar sobre el asunto.