Ponerse a meditar demasiado sobre el “precio” que se debe desembolsar por los servicios de Johan Santana es una pérdida de tiempo, y los Yanquis no deberían andarse por las ramas.
El “as” venezolano vale de sobra el riesgo de un contrato a largo plazo que podría superar los 100 millones de dólares y un botín de algunos de los más preciados prospectos de una organización.
Escasos equipos tienen los recursos para esa inversión y en la práctica apenas un puñado que se contaría con los dedos de la mano, cuentan con las fichas para seducir en un canje a unos Mellizos de Minnesota que no están en capacidad de retener a Santana cuando se declare agente libre dentro de un año.
Su adquisición por parte de los Yanquis sería el golpe más impactante del receso de invierno en las Grandes Ligas, uno inevitable ante la realidad de que Santana —según los medios de Minnesota— quiere un contrato similar al de siete años y 126 millones que Barry Zito firmó el año pasado con San Francisco.
¿VALE ESO SANTANA?
Si por Barry Zito se desembolsó ese friolera para convertirlo en el pitcher mejor pagado de las Mayores, pues lo justificable es que por Santana el monto deba ser superior. Después de todo, describir como decepcionante el primer año del zurdo Zito con los Gigantes de San Francisco (11-13 y 4.53 de efectividad) ya es pecar de generoso.
Santana es otra historia. Este sí es un zurdo por el cual se deben romper las alcancías.
Su edad no debe alarmar, ya que cumplirá los 29 años el próximo marzo. Su historial de problemas físicos se limita a una baja por dolencia en el codo.
Tiene un par de premios Cy Young en sus vitrinas y sus estadísticas lo confirman como el mejor pitcher de la actualidad: 93-44 y 3.22 en su carrera.
Esto es un negocio que los Yanquis no pueden despreciar. ¿Acaso no ha sido la falta de un pitcher de calibre lo que le ha faltado a la tropa del Bronx en su rosario de fracasos en la postemporada desde 2001?
“Desde los tiempos de Walter Johnson hasta ahora no ha habido nada con más valor en el beisbol que tener pítcheres de primera clase”, afirmó Hank Steinbrenner, vicepresidente de los Yanquis, sin embargo, uno tiene que poner en la balanza, el riesgo de una lesión. De no ser por las lesiones, los mejores pítcheres ganarían más dinero que cualquiera”, añadió.