Ayer falleció en el Hospital Lenín Fonseca, un reo de la Cárcel Modelo, quien hace cuatro días había sido agredido por otro interno que sufre problemas mentales.
El jefe de ese penal, alcaide Oscar Molina, recordó que en octubre pasado advirtió del peligro existente en esa cárcel, por contar con 30 reos con enfermedades mentales, 14 de estos considerados con pronósticos “fatales”.
Elí Antonio Galeano Cardoza era el detenido que fue víctima de las lesiones provocadas con un objeto cortopunzante por el reo Álvaro Aburto Aragón, quien sufre problemas mentales, y quien días antes había agredido a un funcionario de La Modelo.
Molina dijo que enfrentan constantes problemas a causa de esta situación, pues no cuentan con condiciones para mantenerlos separados de los demás reos.
El hecho ocurrió el domingo pasado en la galería seis de La Modelo.
El jefe carcelario manifestó que en múltiples ocasiones han advertido a las autoridades correspondientes sobre el peligro de este tipo de situaciones, dado que los funcionarios carecen de equipos adecuados para controlarlas.
El reo de apellido Aburto ha sido conducido constantemente al hospital siquiátrico, tras las crisis que sufre.
El director ejecutivo de la Comisión Permanente de los Derechos Humanos (CPDH), Marcos Carmona, expresó que desde el año pasado remitieron un informe a las autoridades del Ministerio de Gobernación, transmitiendo su preocupación por el problema que representa el hacinamiento de los internos.
Además, criticó el hecho de que los reos enfermos estén revueltos con el resto de internos.
Lamentó que a la fecha a esa organización no le han permitido ingresar a los penales.
Carmona considera que las autoridades de Gobernación deberían construir celdas especiales para ese tipo de reos.
El presidente de la Comisión de Derechos Humanos, Defensa y Gobernación, del parlamento, diputado Enrique Quiñónez, dijo que esta situación es responsabilidad de los jueces bajo cuya jurisdicción están los reos como Aburto.
“Si a esta persona los médicos diagnosticaron que tiene problemas mentales, hay que mandarlo al siquiátrico y darle un trato diferente, del que se le da a los demás privados de libertad”, indicó Quiñónez.
Agregó que cuando ocurren estos hechos, la gente lo primero que señala es que el interno debe ser favorecido con el indulto, pero el perdón de su pena viene siendo el último recurso.
Quiñónez reconoció que ha visto, en la nueva ministra de Gobernación, Ana Isabel Morales, preocupación “por darle un rostro más humano al Sistema Penitenciario, pero también vemos como que no se está colaborando. No se ha tomado conciencia de la gravedad del caso”, consideró Quiñónez.