A pesar de los constantes aguaceros que caen en la región central del país, algunos barrios del municipio de Juigalpa carecen de agua, debido a que la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), Chontales, a veces deja de operar sus equipos de bombeo por temor a que se los dañen los excesivos sedimentos que atrae el río Pirre cuando llueve.
El delegado de Enacal en Chontales, ingeniero Fernando Flores, reconoció que algunos barrios de la localidad, como Tamanes, Virgen María, San Antonio, Padre Miguel y Minvah, carecen de agua potable por el problema antes mencionado y también porque las fuentes hídricas como el río Pirre y los ocho pozos, de donde abastecen de agua a la población juigalpina, son insuficientes para la gran demanda de agua que hay en la ciudad.
AGUA LLEGA CARGADA DE SEDIMENTOS
“El problema es que hay demasiado sedimento en la cabecera del río Pirre. Entre más agua corre por el cauce esas aguas están llenas de sedimentos y por eso tenemos que dejar de bombear agua, porque si no, se nos dañan los equipos”, manifestó Flores, quien indicó que aunque llueva fuerte, por obligación tienen que parar los equipos de bombeo por el mismo problema.
“Si fuese agua limpia no tendríamos ningún problema de bombear las 24 horas, del río Pirre, que nace en la comarca El Mojón, del municipio de Cuapa, Chontales”, dijo el funcionario.
DÉFICIT EN SUMINISTRO DE LÍQUIDO
Explicó que del río Pirre bombean 90 litros de agua por segundo y de los ocho pozos que se encuentran ubicados en Las Limas, La Quebrada del Potrero y El Consuelo bombean 70 litros por segundo; y la demanda que tienen de los aproximadamente 60 mil habitantes, es de un total de 190 litros por segundo.
Asimismo el delegado de Enacal dijo que en la medida que el invierno sea bueno y que las lluvias sean fuertes, habrá agua.