El cambio de aires no afectó a los Medias Rojas de Boston, que supieron aguantar una arremetida de los Rockies de Colorado para llevarse anoche una victoria por 9-5 que los dejó a ley de un triunfo más de la barrida y de su segundo campeonato de Serie Mundial en cuatro años.
Apoyados por un racimo de seis carreras en el tercer inning, otro de tres en el octavo y el buen pitcheo de Daisuke Matsuzaka, Boston amargó el jolgorio de la afición de los Rockies del que fue el primer partido de un Clásico de Otoño en su Estadio Coors Field.
Jacoby Ellsbury, el novato que obtuvo la titularidad del bosque central al fragor de los play offs, fue la bujía del ataque de los Medias Rojas al irse de 5-4, incluyendo tres dobles y dos carreras remolcadas
El puertorriqueño Mike Lowell pegó un doblete productor de dos carreras en el tercero, y como fue costumbre todo este año, hizo pagar al contrario tras un boleto intencional a Manny Ramírez.
Matsuzaka justificó con su brazo y el madero, los 103 millones de dólares que Boston desembolsó por sus servicios, al anotarse la victoria con una labor de cinco innings y un tercio.
El primer lanzador japonés en abrir un partido de la Serie Mundial espació tres hits y dos carreras, con cinco ponches y tres bases por bolas.
Llegó a retirar a ocho bateadores de manera seguida entre el segundo y cuarto innings.
Pero su gran aporte fue un hit —su primero en las Grandes Ligas— con dos outs en el tercero, remolcando un par de carreras que pusieron la pizarra 5-0.
También en esa entrada, David Ortiz conectó un doble productor de una carrera y Ellsbury empujó una más con otro doble. Ellsbury había abierto la entrada con un hit de dos bases.
Matsuzaka duró hasta la baja del sexto, cuando fue relevado por Javier López tras regalar un par de pasaportes. Acto seguido, Colorado logró descontar con sencillos del venezolano Yorvit Torrealba y Brad Hawpe.
Con hombres en primera y segunda, Mike Timlin vino en relevo para sacar dos outs de infarto. Un batazo del emergente Ryan Spilborghs fue atrapado por Ellsbury en la zona de advertencia del jardín central.
Timlin, sin embargo, no pudo sacar un solo out en el séptimo, en el que los Rockies se acercaron 6-5 mediante un jonrón de tres carreras de Matt Holliday.
La víctima del batazo fue Hideki Okajima. Hasta ese momento, el japonés Okajima y el cerrador Jonathan Papelpon no habían permitido anotaciones en 17 entradas y un tercio.
En el noveno, Papelbon retiró a sus primeros dos enemigos, antes de permitir un triplete de Hawpe. Pero Torrealba pegó un rodado de bate roto para que concluyera el encuentro.