Cientos de personas se manifestaron ayer en Madrid para protestar por la agresión sufrida por una adolescente ecuatoriana en un tren en Barcelona (Cataluña, noroeste).
Convocados por la Federación Nacional de Ecuatorianos en España (Fenade), los manifestantes, pertenecientes a diversas nacionalidades, se concentraron en la Puerta del Sol madrileña, bajo el lema “Contra el racismo, la xenofobia, por la convivencia y la solidaridad”.
Los manifestantes, entre los que se encontraba el embajador de Ecuador en España, Nicolás Issa Obando, mostraron su repulsa por la agresión sufrida el pasado 7 de octubre por una joven ecuatoriana de 16 años en un tren de Barcelona.
Su agresor, Sergi Xavier Martín, agredió a la joven a puñetazos y una patada en la cara, que fueron captados por las cámaras de seguridad del tren.
Las imágenes fueron difundidas a todo el mundo, causando la inmediata intervención del Gobierno ecuatoriano, que dio todo su apoyo a la joven agredida. El agresor se encuentra actualmente en libertad con cargos.
En Madrid, los manifestantes mostraron su solidaridad con la víctima de esta “brutal agresión xenófoba”, al tiempo que mostraban pancartas con lemas como “Pedimos justicia y respeto” y “¡No a las agresiones racistas!”
En un comunicado leído al final del acto, los organizadores instaron a la sociedad a reaccionar para que no se reproduzcan este tipo de actos, a la vez que alertaron sobre la presencia en España de colectivos que, aunque minoritarios, defienden actitudes contra los inmigrantes.
“Queremos rechazar la normalización que pretenden adquirir en nuestro entorno las agresiones xenófobas y racistas, que son más frecuentes de lo que hemos estado dispuestos a reconocer”, concluyó el comunicado.
UNA INVITACIÓN
El Presidente ecuatoriano, Rafael Correa, invitó ayer a Sergi Xavier M.M., a que visite Ecuador y reciba ayuda para que supere sus problemas.
“Lo invitamos a que venga a Ecuador para demostrarle lo que es querer, lo que es ser solidario, estamos dispuestos a ayudarlo para que supere sus problemas”, afirmó Correa en su habitual programa de radio de los sábado.
El Jefe del Estado ecuatoriano insistió en que a Sergi “no hay que tenerle rabia, hay que tenerle pena”.
“La gente española es extraordinaria, nos ha abierto los brazos; en la mayoría de los casos nuestros emigrantes son muy bien tratados” en España, añadió Correa.
Dijo que en este caso no cabe reclamación al Gobierno español, porque no es responsable del acto de un ciudadano particular. No obstante, indicó que ha pedido a las autoridades de España que velen “para que se cumpla la justicia, que este señor tenga su sanción, que no ande libre y no sea un peligro o tome represalias contra la familia ecuatoriana” de la víctima.