Esta semana el sol brilló en los despejados cielos de los departamentos de Nicaragua. Pero las consecuencias de las incesantes lluvias que por diez días consecutivos azotaron el occidente, Norte. Atlántico y la capital del país aún no se acaban.
Las cifras sobre los damnificados por las lluvias van en aumento. Desde las lluvias del devastador huracán Félix se contabilizan más de 220 mil personas afectadas. Además, se reporta 135 personas muertas y 105 desaparecidos.
Los datos oficiales indican que hay más de 3.000 kilómetros de carretera y 20 puentes destruidos por las lluvias.
Aunque los daños ya fueron calculados, las consecuencias a largo plazo se están comenzando a sentir en los poblados azotados por las incesantes lluvias. Enfermedades, falta de alimentos, poblados incomunicados, falta de agua y luz, entre otras son los padecimientos de las 177 comunidades castigadas por las lluvias.