Las diferencias a lo interno del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), producidas por las negociaciones secretas con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) para acordar nuevas reformas constitucionales, continuaron ayer, cuando el diputado Wilfredo Navarro acusó a algunos de sus correligionarios de pretender entregar la organización política a los sandinistas.
Navarro, primer vicepresidente del PLC, calificó como una “zanganada” el interés de algunos miembros del partido por respaldar la reelección presidencial continua y diputaciones vitalicias.
“No podemos hacer esas zanganadas y concesiones (...) Una barbaridad que he oído es que el Presidente de la República puede disolver la Asamblea Nacional”, dijo Navarro.
El legislador sostuvo que abandonó una comisión partidaria que estaba supuesta a estudiar el sistema de gobierno parlamentario, debido a que dos miembros negocian sin autorización, nuevas reformas con el FSLN.
Navarro acusó como “arrogantes” a esos negociadores secretos. “¿Los diputados vitalicios?, eso es una zanganada y ya no existe en el sistema parlamentario mundial. El último senador vitalicio que conozco fue Augusto Pinochet, y Pinochet ya murió”, indicó Navarro.
Daniel Ortega y Arnoldo Alemán son quienes dirigen las negociaciones por parte del FSLN y el PLC, celebrando incluso encuentros personales.
En el caso del PLC, las diferencias podrían llegar a su clímax mañana lunes, cuando se reúna el Comité Ejecutivo Nacional, cuyos miembros tienen marcadas diferencias.