El coach del equipo de beisbol de la escuela secundaria a la que asistió Rod Carew en Nueva York, le sugirió que siguiera con sus estudios, que su talento no era bueno para el juego.
Pero Carew no se detuvo y dos años más tarde estaba en las Grandes Ligas.
“Mi consejo para todos los jóvenes de este país, y del mundo entero, es que si tienen un sueño, que luchen por alcanzarlo. Que no se rindan. Finalmente es uno quien determina hasta dónde llega”, indicó el miembro del Salón de la Fama, en entrevista ofrecida a Radio 580.
Carew cumplió ayer un segundo día de trabajo en la gira que realiza por Nicaragua. Por la mañana asistió al Colegio Benjamín Zeledón, del barrio El Recreo, en Managua, y por la tarde continuó con sus clínicas en el Estadio Jackie Robinson, en el Instituto de Deportes.
“He visto entusiasmo en los jugadores y en los coaches que están trabajando dentro de este programa. Veo pasión y después de lo que hice en mi carrera, no tengo dudas que esa es la clave para triunfar. Yo tuve pasión para entrenar y eso me permitió ser mejor en el juego”, explicó Carew durante su intervención.
El bateador de 3,053 hits, ganador de siete títulos de bateo y un premio de Jugador Más Valioso en 1977, habló también de la rutina que realizaba diariamente y de la influencia que tuvo en su formación su paso por el Ejército de Estados Unidos.
TRABAJÓ HORAS EXTRA
“La disciplina la adquirí durante mi estadía en el Ejército. Eso me sirvió para vivir de una forma ordenada y organizar todo. Por eso, cuando jugaba, si el partido iniciaría a las siete, yo estaba en el campo a las 12 del mediodía, bateando. Luego descansaba un poco, leía y volvía a entrenar con el equipo ya para el juego”, indicó el panameño.
Carew recuerda que lo que más lo impulsó a desarrollar su pasión por el beisbol, fueron las transmisiones deportivas.
“Cuando escuchaba que los narradores decían que el juego se estaba desarrollando ante 30 ó 40 mil personas, yo me decía, ‘algún día yo quisiera estar ahí’. Y trabajé duro para conseguirlo. Mi mensaje es que si yo, un niño pobre, salido de Panamá, pude tener éxito, también puede tenerlo cualquier joven”, explicó.