El acuerdo para la venta del 16 por ciento de las acciones de la filial de Unión Fenosa en Nicaragua al Estado, aparentemente enfrenta algunos tropiezos por parte del Gobierno sandinista.
El mismo presidente de Unión Fenosa Internacional expresó en Madrid, España, que se lamentaba que el acuerdo entre la transnacional y el Gobierno no se hubiese firmado aún, pese a que ya existe un documento elaborado.
Pero el titular de Energía y Minas, Emilio Rappaccioli, aseguró ayer que el acuerdo sobre el traspaso accionario se mantiene y que sería por el porcentaje mencionado anteriormente.
Fuentes de Unión Fenosa Nicaragua y del mismo Gobierno sandinista insisten que la fecha tentativa para la firma del acuerdo es el 30 de abril próximo.
Ese mismo día se firmará un protocolo o memorando de entendimiento técnico.
La agencia noticiosa EFE reportó que el presidente de Unión Fenosa Internacional, Pedro López Jiménez, afirmó que la presencia de su compañía en Nicaragua es “una cruz que llevamos con muy buen ánimo” y lamentó que todavía no se haya firmado el acuerdo de adquisición accionaria.
Este acuerdo le daría al Estado nicaragüense una participación accionaria de sus distribuidoras eléctricas en el país.
Fenosa tiene la concesión en nuestro país de la Distribuidora del Norte (Disnorte) y la Distribuidora del Sur (Dissur).
La agencia Efe reportó que en una rueda de prensa, tras la Junta de Accionistas de la compañía, López Jiménez fue preguntado por ese acuerdo, por el cual el Ejecutivo nicaragüense tiene previsto adquirir el 16 por ciento de Disnorte y Dissur.
FACETA ONG
El empresario describió como la faceta “más ONG” la labor de Unión Fenosa en Nicaragua, donde señalan han invertido unos doscientos millones de dólares en los últimos siete años.
Mostró su disposición a firmar cuanto antes el acuerdo con el Gobierno de Nicaragua y explicó que las dos partes han negociado un documento en el que se recoge la operación.
“Si estamos de acuerdo en el texto, por qué no firmamos?”, se preguntó López Jiménez. El directivo agradeció la labor de mediación del Gobierno español en todo el proceso, en especial la del ex director de la oficina económica , David Taguas, y confió en que el Ejecutivo mantendrá su respaldo a la eléctrica española.
GOBIERNO FUERA DE TONO
El presidente de Unión Fenosa constató las “frecuentes salidas de tono” de la parte nicaragüense por los distintos problemas que ha tenido que afrontar en el país, como los cortes de suministro de electricidad, que la distribuidora eléctrica achaca a problemas de generación.
El Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, aseguró la semana pasada que el acuerdo no había sido culminado porque su país no podía tener un representante en la directiva de la filial de Unión Fenosa.
La presencia de ese representante “permitiría ver realmente qué es lo que está pasando, cuánto está ganando y en qué está cumpliendo” la eléctrica española. El Gobierno espera tener al menos un puesto en la junta directiva de Fenosa Nicaragua.
Ortega advirtió entonces que si el objetivo del Estado nicaragüense no se alcanza, se buscará crear una nueva empresa, y si Unión Fenosa no quiere continuar en Nicaragua “que se vayan pero sin pelear, como resultado de un entendimiento”.
“Mientras podamos trabajar en sociedad, está bien, si ellos aceptan entregar el 16 por ciento de las acciones y un directivo de Nicaragua, y si eso camina bien y no le ocultan información al directivo y hay armonía, pues avanzamos”, dijo entonces el presidente Ortega.
ACUERDOS VAN
El ministro de Energía y Minas, Emilio Rappaccioli, reiteró ayer que el acuerdo para el traspaso accionario entre Nicaragua y Unión Fenosa se mantiene.
Durante una exposición sobre las inversiones en el campo energético en Nicaragua realizada en la sede de la Cámara de Comercio española, el funcionario anunció que el acuerdo sería a nivel de Gobierno y no solamente involucraría a Unión Fenosa.
Agregó que el documento protocolo o memorando de entendimiento técnico fue enviado ayer mismo a Madrid para su revisión.
“Esperemos que para finales de mes ya estamos firmando ese memorando de entendimiento”, dijo el funcionario.
El memorando de entendimiento establece una serie de compromisos técnicos y legales que tanto el Estado de Nicaragua y Unión Fenosa deben de cumplir para que en un tiempo de tres años se logre sanear financieramente el sector de la distribución eléctrica.
Luego de la firma de ese memorando se concretaría el traspaso del 16 por ciento de las acciones de Fenosa al Gobierno.
Consultado sobre si el embargo emprendido por la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) sobre bienes y propiedades de Fenosa podría afectar el acuerdo, Rappaccioli se limitó a decir que éste era un asunto que tendrían que resolver ambas partes y que era ajeno a la negociación por las compras de las acciones .
Reiteró que la firma de este acuerdo por la adquisición de las acciones tendrá que contar con el aval de la Asamblea Nacional.
Insistió en que un puesto en la Junta Directiva de Fenosa Nicaragua le permitirá al Gobierno incidencia en las operaciones de la empresa.
“Tengan por seguro que de adorno no pretendemos estar”, dijo el funcionario en relación al puesto en la Junta Directiva de la empresa.