Los presidentes de Venezuela y Nicaragua y el vicepresidente de Cuba, en presencia del mandatario boliviano Evo Morales, suscribieron un acuerdo de “solidaridad” con Morales y denunciaron “planes de desestabilización” en Bolivia.
Los presidentes Hugo Chávez, de Venezuela; Daniel Ortega, de Nicaragua; el vicepresidente cubano Carlos Lage, y Morales, realizaron en Caracas una cumbre extraordinaria de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) para denunciar los “planes de desestabilización” en Bolivia, en alusión al referendo de Santa Cruz, que promueven opositores para lograr la autonomía de cuatro regiones del país andino.
En el marco del encuentro también fue firmado un convenio de cooperación entre los países del Alba para enfrentar la crisis alimentaria mundial, situación que fue considerada como un tema urgente.
Chávez precisó que el acuerdo contempla la creación de una “red alimentaria” regional, y un fondo de 100 millones de dólares que será dispuesto para proyectos alimentarios en cada país del Alba, constituida por iniciativa del Presidente venezolano como alternativa al Área de Libre Comercio de las Américas, ALCA, que impulsa Estados Unidos.
El mandatario acusó de forma directa a Estados Unidos de impulsar una “kosovización” de Bolivia para lograr la separación del país andino. Denunció que no era casualidad que el actual embajador estadounidense en La Paz haya tenido un “papel protagónico” en los acontecimientos de Bosnia y en Kosovo.
“Detrás de la máscara de la autonomía está el plan separatista para crear un nuevo Estado que nosotros (el Alba) jamás reconoceríamos”, dijo el mandatario venezolano en un discurso que fue transmitido en cadena de radio y televisión.
La OEA celebró el miércoles en Washington una sesión especial para tratar sobre las autonomías regionales en Bolivia, y los delegados de los países advirtieron sobre los riesgos de una salida violenta a la crisis.