El Vicepresidente de la República, Jaime Morales Carazo, justificó el retraso de nueve meses que ha sufrido la construcción de la refinería El Supremo Sueño de Bolívar, expresando que son procesos largos y no como “montar una pulpería, ni una venta de tacos”.
Al ser consultado, Morales Carazo indicó que sólo los aspectos de ingeniería tardan, muchas veces, entre dos y tres años. Agregó que el proyecto en Nicaragua sigue en pie y que una vez finalizado producirá la cantidad de 150 mil barriles de petróleo por día.
“Creo que podría estar en unos cuatro o cinco años (la construcción)”, dijo el Vicepresidente.
El funcionario también rechazó las críticas de quienes señalan que el gobierno de Daniel Ortega inaugura obras a medias. Un ejemplo fue la inauguración de la planta textil Cone Denim, sin que aún se produzcan en el país las 50,000 manzanas de algodón que el año pasado el propio Ortega Saavedra anunció.
“Hace muchos años llegué a ser presidente de una compañía que exportaba 120 mil pacas de algodón, Nicaragua ahora no llega ni a las tres mil pacas; cuando se puso esta planta obviamente se sabía que no había algodón en el país, pero un arreglo inteligente permitió que algodón norteamericano se importase, se procesa aquí en tela, y (así puede) entrar libremente al mercado norteamericano”, dijo.