Los demócratas se preparan para dos nuevas semanas de lucha por la candidatura del partido a las elecciones presidenciales estadounidenses, luego de la victoria de Hillary Clinton ante su rival Barack Obama en las primarias de Pensilvania.
Indiana y Carolina del Norte (sureste) son los próximos campos de batalla de los contendientes demócratas, que se medirán en esos Estados el 6 de mayo.
Obama es favorito en Carolina del Norte, pero en Indiana las predicciones se mantienen abiertas. Según el sitio independiente RealClearPolitics, Obama tiene una ventaja de 15.5 puntos en Carolina del Norte, mientras Clinton lo superaría por 2.2 puntos en Indiana. Si el senador negro por Illinois se adjudica la victoria en los do Estados, podría ponerle fin a las agotadoras primarias demócratas.
Pero si Clinton repite en Indiana la contundente victoria que obtuvo el martes en Pensilvania, podría convencer a los “súper delegados”, aquéllos que en la convención demócrata que designa al candidato pueden votar por la opción que deseen, de que es mejor apuesta que Obama frente al republicano John McCain.
Según cifras de RealClearPolitics, Obama cuenta con 1,716 delegados, contra 1,588 de Clinton, pero ninguno de los dos está en capacidad de alcanzar los 2,025 necesarios para obtener la nominación.
Clinton busca convencer a los súper delegados que sólo ella puede reunir el voto de las mujeres y la clase media, argumento que rechazó categóricamente el principal asesor de Obama, David Axelrod. “La clase obrera blanca se ha inclinado hacia el campo demócrata desde la década de 1980. Eso no ha cambiado ni cambiará” ahora, dijo Axelrod.