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La baja del precio del petróleose ha reflejado en una reducción de los combustibles en el mercado nacional. (LA PRENSA/ARCHIVO)
Petro diplomacia en apuros
La petrodiplomacia del Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se encamina rumbo al precipicio empujada por el bajón de los precios del petróleo, los cuales han caído a sus niveles más bajos en más de dos años. Caracas está dejando de recibir cada día alrededor de 60 millones de dólares por la caída del crudo
Antonio María Delgado
AMéRICA ECONOMÍA/MIAMI
economia@laprensa.com.ni
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Poco probable barril a US$100

Juan Pablo Fuentes, economista de Moody's Economy.com es claro al afirmar a LA PRENSA que el gobierno de Venezuela se encamina a enfrentar una de sus más difíciles encrucijadas económicas, con repercusiones entre sus aliados, como Nicaragua.

La situación se complica aún más para la Administración del Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ya que Fuentes estima que es “poco probable en el corto plazo” que el precio del petróleo asciende nuevamente a más de 100 dólares el barril.

El vicepresidente de Exploración y Producción de PDVSA, Elogio Del Pino, confirmó la semana pasada en declaraciones publicadas por el diario El Nacional, de Caracas, que “están en evaluación inversiones internacionales como las refinerías en Ecuador y Nicaragua, donde estamos pidiendo buscar financiamiento y disminuir participación accionaria”.

“En efecto, PDVSA ya está teniendo problemas financieros para cubrir sus planes de inversión. La oportunidad de encontrar financiamiento externo para estos proyectos (como la proyectada refinería en Nicaragua, que necesita una inversión de 3,900 millones de dólares) es actualmente nula”, sostiene Fuentes, al agregar que “ la actual crisis financiera ha paralizado el crédito a nivel internacional para todo tipo de proyectos, incluyendo los petroleros”.

En el caso de Venezuela y Nicaragua, agrega el economista de la reconocida firma con base en Nueva York, posibilidad de gestionar créditos para impulsar proyectos como la proyectada refinería “se hace aun más remota, dado el elevado riesgo país de ambos (países)”.

En opinión de Fuentes este tipo de proyectos “serían viables sólo si el precio del petróleo sube de nuevo a los 100 dólares el barril. Esto es poco probable en el corto plazo, pero posible para el 2010”.

“Para entonces, la situación de la economía venezolana se habrá deteriorado seriamente. Dado este panorama, yo diría que la construcción de estas refinerías no se dará en los próximos años”, indicó en declaraciones vía correo electrónico.

MARIO JOSÉ MONCADA

Rumbo al caos financiero

“El drástico descenso de los precios del petróleo a lo largo de las últimas semanas presenta un reto de gran envergadura para el gobierno venezolano”, advierte el economista Juan Pablo Fuentes, de Moody's Economy.com, al adelantar en un informe enviado a LA PRENSA algunos de los posibles escenarios que enfrentaría el gobierno de Venezuela. Aquí algunas de las partes medulares de su informe:

Venezuela tiene una dependencia de los ingresos petroleros mayor que la de cualquier otro país fuera del Golfo Pérsico. Más de 90 por ciento de los ingresos totales por exportación provienen del petróleo, mientras que 60 por ciento de los ingresos fiscales está vinculado con este producto.

El desplome de los precios del petróleo presenta dos principales retos. En primer lugar, la caída de los ingresos por exportación generará un deterioro severo en el balance de cuenta corriente. A lo largo del segundo trimestre de 2008, la cuenta corriente de Venezuela llegó a un superávit récord de 16,800 millones de dólares, cifra enorme que desaparecerá al cierre del año.

A fin de impedir que el saldo en cuenta corriente derive en un considerable déficit en 2009, el Gobierno tendrá que permitir una depreciación del tipo de cambio oficial, que ha estado fijo con respecto al dólar en 2.15 bolívares por dólar desde principios de 2005.

En la actualidad el bolívar se encuentra fuertemente sobrevaluado debido a la fuerte inflación de los últimos años. La depreciación de la moneda reduciría las importaciones, compensando al menos en parte el descenso en los ingresos por exportación del petróleo.

El Gobierno ha declarado en repetidas ocasiones que está en posibilidad de enfrentar la caída en los precios del petróleo. Sin embargo, la historia ha demostrado resultados diferentes.

En los últimos 40 años Venezuela nunca ha sido capaz de impedir una crisis económica y financiera luego de un descenso agudo en los precios del petróleo. De hecho, esto sucedió a principios de los años ochenta y de nuevo a principios de los noventa.

La situación actual se asemeja a la de principios de los ochenta, cuando los precios del petróleo se desplomaron luego de alcanzar máximos récord a principios de 1980. El gobierno venezolano se vio obligado aquella vez a abandonar la tasa de paridad del bolívar respecto al dólar y permitir una devaluación masiva.

Fareed Mohamedi, socio de PFC Energy, firma radicada en Estados Unidos y especializada en análisis de los mercados energéticos, confirma en un informe la visión contrastante que han tenido algunos países de la OPEP para aprovechar los altos precios del petróleo registrados en el pasado.

Por ejemplo, dice que mientras Qatar ha optado por aumentar sus inversiones financieras, Venezuela optó por el “derroche fiscal” y los “programas populistas.

“La OPEP necesita defender precios del petróleo más altos para asegurar la estabilidad macroeconómica para sus países miembros.

MARIO JOSÉ MONCADA

Presupuesto desequilibrado

El Congreso de Venezuela se prepara para aprobar en los próximos días el Presupuesto del 2009 equivalente a 78,604 millones de dólares, lo que representa un incremento del 23 por ciento en el gasto. El proyecto contempla un precio promedio del barril del crudo de 60 dólares, lejos de los 39.59 dólares al que cerró la semana pasada y aun más distante de los 97 dólares que necesitará Venezuela, según la firma PFC Energy.

Cuarenta dólares puede parecer una cantidad pequeña. Sin embargo, depende de en los bolsillos de quién. En los del presidente venezolano Hugo Chávez la diferencia entre tenerlos y no tenerlos puede ser gigante. “No es lo mismo Chávez a 100 dólares el barril que a 60 dólares (o menos)”, dice Aníbal Romero, profesor de Teoría Política de la Universidad Metropolitana de Caracas.

Tanto él como muchos interesados en la evolución política de Venezuela estiman que la caída de la renta petrolera puede obligar al gobierno venezolano a tomar algunas decisiones nada fáciles en los próximos meses. “Chávez va a estar en un serio dilema”, anticipa el académico.

Sucede que podría llegar a tener que optar por sostener el gasto interno y perder al menos parte de la influencia que ha obtenido por medio de su petrodiplomacia.

La razón de ello es que, si bien Caracas cuenta con reservas de más de 100 mil millones acumuladas a lo largo del auge de los commodities, los elevados costos de los subsidios que otorga el gobierno venezolano, un crecimiento del gasto público del orden del 45 por ciento, las serias limitaciones de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) de incrementar su producción de crudo, el elevado costo de la política exterior y el deterioro del aparato productivo son insostenibles todos a la vez.

“La caída en picada de los precios del petróleo en las últimas semanas, en momentos en que la economía mundial avanza hacia una recesión, sugiere que la fiesta se está acabando rápidamente”, señala un informe sobre Venezuela y Ecuador elaborado por J.P. Morgan.

Los precios del petróleo han caído en más de 60 por ciento, a menos de 50 dólares, desde que alcanzaron en julio su máximo histórico de 147.27 dólares.

AL BORDE DEL ABISMO

La cesta venezolana de crudo se negociaba a finales de octubre en 61.09 el barril. (En la última semana de noviembre cayó a 39.59 dólares). Según J.P. Morgan, los altos precios del petróleo le permitieron a Venezuela disfrutar de un holgado superávit de su cuenta corriente este año, pero la tendencia podría cambiar drásticamente si la actual debilidad de los precios se mantiene a lo largo del tiempo.

Para la institución financiera, el número mágico son los 70 dólares el barril. Por debajo de eso, el país comenzaría a registrar un déficit de la cuenta corriente.

“Asumiendo que los altos niveles de gasto y de importaciones estén aquí para quedarse, cada caída de 10 dólares en el promedio anual del crudo conduciría a un incremento de 3.25 por ciento del PIB en el déficit de la cuenta corriente de Venezuela en 2009 y a un aumento de 1.5 por ciento del PIB del déficit fiscal”, concluye el informe.

Dentro de las opciones a disposición del mandatario para evitarlo está la posibilidad de aplicar recortes a su ambiciosa agenda internacional, que incluye el respaldo económico y el suministro de petróleo bajo términos preferenciales que Venezuela otorga a algunos países con cierta afinidad a su ideología. Según estimaciones del Grupo Asesor Petrolero Venezolano, Chávez ha gastado más de 30,000 millones de dólares en avanzar su agenda diplomática por medio de medidas como la antes señalada.

Otra alternativa a disposición de Chávez es la de postergar sus planes de renovar su arsenal militar, que hasta el momento ha involucrado contratos para adquirir 54 helicópteros y 38 aviones rusos de combate, 24 aviones chinos de entrenamiento, 20 aviones súper tucanos brasileños, misiles tierra-aire, sistemas de radares, y 100,000 rifles de asalto AK.

El Gobierno también podría optar por la reducción del gasto social y la eliminación de subsidios, como el que mantiene los precios de la gasolina en tres centavos de dólar por litro, y el sobrevaluado tipo de cambio fijo oficial que ayuda a contener la inflación al abaratar los costos de las importaciones.

INSISTENCIA

Romero dice que el gobierno venezolano probablemente tratará de mantener con vida todos los programas, aunque en una menor proporción, y dijo dudar de que esa estrategia le dé un buen resultado.

“Él (Chávez) probablemente va a tratar de mantener ambas cosas (el elevado costo de su política exterior y el elevado gasto público dentro del país) en términos reducidos, pero el resultado va a ser descontento por todos lados. Descontento por parte de sus aliados radicales en el resto de América Latina que han terminado esperando mucho de él, y descontento por parte de sus aliados internos, que igualmente se han acostumbrado al aporte populista de un gobierno dadivoso y rico”.

Otros analistas coinciden en que la influencia de Chávez en América Latina se verá perjudicada si comienza a disminuir el grado de ayuda que Venezuela brinda a algunos de estos países.

“Es una fórmula basada exclusivamente en el dinero”, dice John Price, director gerente de la firma de asesores Kroll InfoAmericas.

“La aceptación de Chávez fuera de Venezuela en las encuestas está en el mismo nivel de la popularidad del presidente George Bush, alrededor de un 24 por ciento. Así que no es un personaje popular”, arguye.

Y agrega que “la razón por la cual tantos líderes de la región están dispuestos a involucrarse con él es muy simple: se debe a la cantidad de cosas que está dispuesto a dar, ya sea a través de la entrega directa de dinero, o porque está dispuesto a postergar bastante en el futuro el pago de las compras de petróleo”.

La disposición del Gobierno de otorgar crudo a términos blandos es posible debido a los altos precios del barril de crudo, en comparación con el relativamente bajo costo que le cuesta al país producirlo (que hoy está en el orden de los 15 dólares), hecho que da cierta garantía de que Venezuela obtenga una ganancia en la transacción.

El caso es diferente en lo que concierne al subsidio interno de los precios de la gasolina, cuyo costo algunos proyectan en más de 10,000 millones de dólares al año. Sin embargo, el primero —pese a que todavía deja ganancias— es más fácil de eliminar que el segundo, debido a que tendría menos repercusiones políticas adversas para el gobierno de Chávez.

Pero no todo serán consideraciones numéricas. En lo que concierne a Cuba, analistas creen que la inclinación de Chávez sería la de seguir actuando como Santa Claus hasta el último momento. Eso que la isla es el componente más costoso de su petrodiplomacia.

“Para Chávez va a ser un caso de escoger a futuro quiénes van a ser sus amigos. Pero en el caso de Cuba, ése va a ser el último sitio donde va a querer recortar. Va a recortar en otros primero, y va a tratar de resistir hasta el final, pero eventualmente también podría verse obligado a recortar allí también”, dice Price.

(c)2008, AméricaEconomía. Todos los derechos reservados.

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