El ex presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (el banco central) Alan Greenspan, que se unió ayer como asesor de la firma Paulson & Co., cree que la economía del país está a punto de entrar en recesión, si no está ya inmersa en ese proceso.
La probabilidad de que esté en marcha una recesión económica “no es abrumadora, pero apunta ligeramente en esa dirección”, asegura el responsable, durante los últimos veinte años, de la política monetaria de Estados Unidos en una entrevista publicada en The Wall Street Journal.
“Los síntomas están ahí claramente. Las recesiones no ocurren sin más, sino que suelen llegar antecedidas por una discontinuidad en los mercados”, aseguró Greenspan, quien ve en diferentes datos publicados en las últimas semanas señales de esa “discontinuidad”.
Entre esos datos citó la reciente caída del índice de actividad manufacturera por debajo de los 50 puntos (lo que indica recesión) y el avance del desempleo en diciembre.
La primera vez que Greenspan habló abiertamente de posibilidades de recesión fue en febrero de 2007, cuanto las situó en un 33 por ciento, aunque al final del año elevó ese porcentaje hasta el 50 por ciento.
En la entrevista el economista estadounidense apunta que las posibilidades de recesión siguen cerca del 50 por ciento, aunque “más bien por encima que por debajo” de ese nivel.
En el ámbito personal, el neoyorquino de 81 años anuncia en el mismo diario que tiene previsto incorporarse como asesor a la firma de fondos de cobertura Paulson, una compañía con sede en Nueva York que maneja activos por valor de cerca de 28,000 millones de dólares.
El aspecto del mandato de dos décadas de Greenspan más criticado ha sido el mantenimiento de unos tipos de interés muy bajos que, según los expertos, propiciaron la creación de una burbuja inmobiliaria que ahora ha estallado en Estados Unidos y que, junto a las hipotecas basura, están en el origen de esa posible recesión económica.
OTROS PRONÓSTICOS
Los indicios de recesión son indiscutibles: a comienzos del año pasado, muchos economistas pusieron esa posibilidad en menos de un 30 por ciento. Ahora, muchos calculan que las posibilidades son de un 50 por ciento.
Inclusive Goldman Sachs, el principal banco de inversiones de Wall Street, considera inevitable una recesión en el 2008.
Con la esperanza de evitarla, el presidente George W. Bush y el Congreso exploran medidas económicas de rescate, incluidos reembolsos impositivos.
El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, prometió seguir reduciendo las tasas de interés si las circunstancias lo requieren.
La idea es inducir a los habitantes de Estados Unidos a acrecentar los gastos, especialmente comprando viviendas y vehículos, como parte de la revitalización de la actividad económica.
“El gorila de la recesión está ahí. La cuestión es si el Banco de la Reserva Federal ha hecho lo bastante para impedir una recesión”, dijo Brian Bethune, economista de Global Insight. “Creemos que las posibilidades de que haya una recesión se acercan al 50 por ciento”.
Pero Bernanke dijo la semana pasada que la institución que dirige no pronostica una recesión, “sino un crecimiento lento”.
Bill Cheney, jefe de economistas de John Hancock Financial Services, estimó los riesgos de recesión en un 40 por ciento. “Tal vez la economía tiene un impulso suficiente para enfrentar” la crisis, dijo, “pero hay un montón de cosas que pueden salir mal”, advirtió.