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Managua
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16.01.08
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Noticias >> Entrevista
/FOTO/LAPRENSA/J.ORTEGA
Ermis Morales,presidente del Consumipyme
“Sentimos que estamos muriendo día a día”


El presidente del Consejo Superior de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Consumipyme), Ermis Morales, habla sobre el presente y futuro de la industria panificadora, una de las más importantes del país, no sólo por el aporte a la economía sino también porque elabora uno de los principales productos básicos de consumo: el pan. El Gobierno, dice, tiene cero políticas para el sector
Wendy Álvarez Hidalgo
economía@laprensa.com.ni

La falta de acceso al financiamiento y capacitación técnica, la utilización de métodos de producción artesanales y el encarecimiento de las principales materia primas, son algunos de los factores que tienen “al borde del precipicio” a la industria panificadora nicaragüense.

El sector demanda al Gobierno crear políticas que estimulen el crecimiento de las poco más de 1,800 panaderías que operan en el país y, con ello, mejorar la competitividad del sector.

Así lo afirma el presidente del Consejo Superior de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Consumipyme) y representante de los panificadores de Managua, Ermis Morales, quien asegura que el sector se siente excluido de las políticas sociales y económicas del actual Gobierno.

Sin embargo, Morales está consciente que el gremio debe unir esfuerzo para rescatar al sector de la quiebra total, para lo cual propone la elaboración de una propuesta que incluya los problemas que enfrentan los panaderos del país, sin distingos de colores.

Bajo ese enfoque Morales hace una radiografía sobre los desafíos, amenazas y oportunidades que tiene la industria panificadora para los próximos años.

¿Cuál es la verdadera situación de la industria panificadora del país?

Actualmente en el país existimos a la fecha, según el último censo que hicimos junto al Banco Central de Nicaragua (BCN) y otras instituciones del Gobierno, más de 1,875 panaderías. El 70 por ciento de estas panaderías están dedicadas a la elaboración de pan simple, el 20 por ciento a la producción de pan dulce y apenas un 10 por ciento elabora pan especial.

Entonces te das cuenta que el 70 por ciento elabora pan de línea blanca, es decir el que más consume la gente de bajos recursos económicos. De ahí la preocupación, pues casi el 75 por ciento no cumplimos con las normas higiénicas sanitarias, no cumplimos con la infraestructura adecuada, con el control de plaga, tampoco con el almacenamiento y distribución adecuado del producto.

Pero, ¿por qué estamos tan mal? Es la pregunta de todos. Desde que entré a esta industria me he dado cuenta que ningún Gobierno se ha preocupado por atender a una industria que es gran generadora de mano de obra. Por ejemplo, de cada quintal de harina procesado se generan en promedio 1.6 empleos. A esto se suma que somos un gran comprador de materias primas, gran abastecedor del mercado nacional y otros.

A pesar de ese dinamismo del sector que usted menciona ¿por qué están estancados?

Porque jamás ningún Gobierno se ha atrevido a atender a una industria dinámica. Siempre han tenido cero políticas públicas, cero acceso a financiamiento, cero programas de inversión en tecnología y cero políticas de capacitación. Se parecen a los programas de este Gobierno que todo es cero.

¿Y por qué de ese olvido gubernamental?

Yo creo que la variable está en que nosotros no exportamos ningún bollo de pan. Pero tan importante es el que exporta productos que genera dólares para el país, como el que está generando empleos aquí (en el país). Pero para los gobiernos hemos dejado de ser tan importantes. Y por eso nosotros no los hemos molestado nunca y tampoco nos organizamos para tal fin.

¿Y por qué después de tantos años en silencio hoy la industria demanda del Gobierno fondos para empujar y rescatar el sector?

Bueno, reconocemos que hemos callado, en parte porque somos un sector privado y no estatal. Sin embargo, creemos que el Gobierno tiene los instrumentos de poder para crear programas financieros acordes a la industria que está aplicando, tiene el poder con el Instituto Nacional Tecnológico (Inatec) para capacitar a todos los panaderos, tiene el poder de dar avales y garantía para acceder a préstamos.

Reconocemos que si nunca los gobiernos nos han atendido, es porque nunca nos hemos puesto de acuerdo como gremio. Pero ahora con el mercado globalizado y el encarecimiento del petróleo, sentimos que estamos muriendo día a día. Y entonces el sector ha tenido que unirse.

Entonces la separación del sector también ha llevado a la industria al borde de la quiebra....

Sí, es cierto, pero esta separación obedece en parte al desencanto que existe en el gremio, porque los gobiernos prometen y no cumplen. Mientras se subsidia a otros sectores como el transporte y compañías distribuidoras de energía, a nosotros nos mantienen en el olvido.

Nosotros no le estamos pidiendo al Gobierno que nos regale dinero, sólo que nos ayude a conseguir préstamos con tasas de intereses razonables y con plazos de pago a plazos razonables. Además que busquemos con el Inatec mayor capacitación y mejorar los sistemas tecnológicos, porque esto permitirá que las panaderías se vuelvan competitivas. Y no sólo podemos exportar nuestros productos a Estados Unidos y Costa Rica, sino que también se podrá generar mayores empleos.

Hay compromisos serios de parte del Gobierno, a través del Tratado de Libre Comercio (DR-Cafta) firmado con los Estados Unidos, de fortalecer a través de una agenda complementaria, a los artesanos y pequeñas empresas. Esto mediante la aprobación de la Ley de Sociedades de Garantías Recíprocas y la Ley de Promoción, Fomento a la Pequeña y Medianas Empresas (Mipyme), lo cual nos daría identidad a las Pyme. Asimismo, la Ley de Fideicomiso y la Ley de Costa. Pero aún no hay un marco jurídico para nosotras las Pymes, aunque es un compromiso firmado de parte del Gobierno para así fortalecer a las Pymes.

Además de la aprobación de ese paquete de leyes ¿cuál es el monto del fondo que requiere el sector para empezar a crecer?

Para reconvertir las casi 2,000 panadería del país se necesitan por cada una de ellas 22 mil dólares. Es decir, poco más de 44 millones de dólares. También necesitamos infraestructura. Dice la norma Centroamericana de Sanidad, que una panificadora debe trabajar en un edificio ventilado, paredes lisas, pero en su mayoría las panaderías no cumplen con esas normas.

Para mejorar la infraestructura se requiere de al menos cinco mil dólares (para cada panadería). En su mayoría las panaderías andan distribuyendo el producto en camionetas, carretones y hasta bicicletas, que no cumplen las medidas sanitarias requeridas.

¿Ustedes ya le han planteado al Gobierno esta situación que enfrentan?

Mirá, a todos los gobiernos se los hemos presentado. El Gobierno de Arnoldo Alemán nos prometió un financiamiento de hasta 20 millones de dólares, de los cuales nunca nos cumplieron. En el caso del gobierno de Enrique Bolaños sólo logramos un reconocimiento de que los panaderos existimos de ahí nada más, pero con este Gobierno sólo escucha a los panaderos de la línea sandinista y no oye a los panaderos independientes, porque no promulgamos su filosofía política.

¿ Se sienten excluidos de las políticas de reducción a la pobreza del actual Gobierno?

Totalmente. Por eso yo digo que la situación de los panaderos debe ser objeto de preocupación para cualquier Gobierno.

¿ Cuántas divisas genera la industria panadera en Nicaragua?

Por cada quintal de harina procesada se producen en promedio 1,500 córdobas. Mensualmente el sector procesa más de 150 mil quintales. Además se generan más de siete mil empleos directos y otros 20 mil indirectos, que incluye a los repartidores del producto.

Al no tener respuesta de parte de los gobiernos ¿qué esfuerzo hace el sector para mejorar su sistema de producción y funcionamiento?

Claro. Nosotros hemos recapacitado de que es nuestra responsabilidad como empresa privada buscar alternativas de solución y no estar esperando al Gobierno. Por eso, nosotros estamos realizando reuniones e incluso nos reuniremos este miércoles (hoy) para analizar el incremento en las materias primas como la levadura, la manteca y la situación que enfrentamos actualmente. En reunión decirnos “muchachos aquí no queda más que aumentar el precio del pan, porque si no es así, vamos a morir, porque tenemos que pagar más al incremento en la luz, el agua y la materia prima”.

¿Ustedes consideran que la única alternativa para enfrentar la crisis actual en el precio de la materia prima y la condición de la industria, es encareciendo el precio del pan?

Es posible que no, pero esa una de las salidas a corto plazo que tiene el sector para enfrentar el aumento en el costo de operaciones de las panaderías.

El mercado rechaza el incremento no por calidad, sino porque las personas no tienen la capacidad de pagar una alza en el precio del pan. Es la mejor medida, no, pero antes dela crisis se tiene que hacer para evitar cerrar las panaderías.

¿Pero el consumidor cuestiona la calidad y volumen de los panes que actualmente produce el sector?

Es cierto, lo que pasa es que algunas panaderías bajan el volumen y elevan el precio del pan. Por eso yo recomiendo que el consumidor pese el pan y exija transparencia en lo que recibe.

Si el Gobierno y la industria panificadora no logran trabajar con urgencia un programa “claro y concreto” que incluya mejorar la malas condiciones productivas y de infraestructuras que enfrenta al menos el 70 por ciento de las panaderías de Nicaragua, estas podrían ir desapareciendo poco a poco.

Es el pronóstico del presidente del Consejo Superior de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Consumipyme), Ermis Morales.

¿Cuál es el futuro del sector panificador en Nicaragua?

El futuro es incierto. En los últimos años varias panaderías han dejado de operar. Por ejemplo, en el 2000 habían por lo menos cinco mil panaderías, en el 2002 habían 2,060 funcionando, pero en el último censo solamente hay unas 1,875 panaderías.

Es obvio que en los últimos años las panaderías han venido cerrando gradualmente por la misma crisis que enfrentamos.

¿Podrían seguir desapareciendo más panaderías en los próximos años?

Sí, el Gobierno tiene que apoyarnos a sacar adelante a las panaderías que aún están funcionando. Así como otros sectores son subsidiados para evitar el caos, así también nosotros también necesitamos apoyo.

Ahora con los mercados globalizados y con la apertura de los tratados de libres comercio, no sé por qué no han venido empresas panaderas de otros países como Honduras y Costa Rica.

Si estas panaderías se instalaran, se comen a las nuestras e indudablemente desaparecemos. Estas empresas son mayormente tecnificadas y su tecnología es mayormente mecanizada.

Actualmente nosotros hornamos con leña y amasamos con las manos y distribuimos el pan hasta con carretones. Y sin posibilidad de acceso al crédito, porque lo primero que te dicen en los bancos es que no cumplimos los requisitos. Por eso, este año va mos a hablar con los jefes de bancadas para agilizar la aprobación de leyes que favorecen a las Pymes y nos harían más competitivas.

¿Un subsidio estatal podría ser una solución?

No necesariamente, pero sería una manera de paliar la crisis que estamos atravesando. Todos los meses se encarecen los productos y las materias primas, lo cual nos golpea fuertemente.

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