La forma de caminar, la forma de hablar, hasta el formal estilo de saludar, describe el aristocrático apodo que Nicole Kidman recibió como Princesa de Hollywood. Siempre vestida a la perfección, parada o sentada en una derecha posición que resultaría incómoda para cualquier otro “plebeyo”, ella sabe lucir con honor el título de superestrella.
Mientras habla de su embarazo, conserva la gloria profesional, estrenando en la misma temporada dos películas tan diferentes como las aventuras en The Golden Compass y una historia más realista como Margot at the Wedding que generan nuevas posibilidades para volver a ser “coronada” con el Oscar.
::: ¿Le presta atención a los comentarios sobre la posibilidad de recibir otra nominación al Oscar?
A mí sólo me gusta hacer un buen trabajo. Es básicamente mi interés: trabajar con muy pero muy buenos directores. El resultado a veces termina siendo una gran película y otras veces se busca un punto máximo que no se logra.
::: ¿Como actriz le agregó algo diferente a la película Margot at the Wedding, más allá del guión original?
Filmamos casi tal cual como había sido construido el guión, pero cuando trabajas con un director-escritor, también trabajas con alguien colmado de arte y él es muy cuidadoso. Todo fue armado en una forma lo suficientemente lógica como para no cambiar líneas ni re-escribir escenas. Sólo agregamos una toma mientras filmábamos la escena donde el personaje de Jennifer (Jason Leigh) y el mío están en la cama hablando. Y me alegra que la hayan agregado.
En la película Margot at the Wedding, Nicole Kidman interpreta a la arrogante hermana de Jennifer Jason Leigh, que viaja especialmente desde Nueva York para presenciar su casamiento. Con Jack Black como un novio muy particular, la historia se multiplica con otro tipo de dramas como el divorcio inminente del personaje de Nicole (la verdadera razón por la cual viaja en verdad) y las relaciones poco comunes de una familia donde lo anormal suena demasiado normal. Y sin querer develar el final (si realmente lo tiene), la película deja muchas dudas sobre el futuro de su protagonista y el resto de su vida.
::: ¿No le falta un final a la película Margot at the Wedding?
Supongo que es una forma muy simple de ver el cine. Hoy en día hay una forma particular de contar una historia. La gente espera que haya un principio, medio y un final, pero cuando juegas con esa estructura y no le das a la gente lo que espera... quiero decir que la vida no tiene un final. Hay momentos donde obviamente nacemos y morimos. Todo lo que pasa en el medio no tiene principio ni un fin que se pueda seguir linealmente. Y esta película no trata con un final, trata con la posibilidad de un nuevo comienzo.
Aunque hoy forma parte de la familia de Hollywood, Nicole se crió entre padres completamente alejados del mundo del espectáculo. Su padre, el Dr. Anthony Kidman es un respetado bioquímico y psicólogo australiano; mientras que su mamá, Janelle, había trabajado muy cerca de él como instructora de enfermería.
El doctor Kidman había estado de paso con su familia en Hawai, cuando Nicole Kidman nació el 20 de junio de 1967. Enseguida se mudaron a Washington y cuatro años después, volvieron a Australia. Para hacerla sentir más cómoda con la nueva ciudad, en aquel entonces parecía una buena idea inscribir a la pequeña Nicole en clases de danza y teatro.
“Yo era una de esas chicas terribles que repetía las líneas de los demás actores”, recuerda. Los estudios siguieron después en la escuela pública hasta que ella misma prefirió las clases del Teatro Phillip Street. Nicole Kidman ni siquiera había cumplido 16 años cuando apareció en el vídeo de la canción Bop Girl, de Pat Wilson, debutando casi al mismo tiempo como actriz en la serie de televisión australiana Five Mile Creek.
Profesionalmente Nicole Kidman tuvo que enfrentar la presión de ser más conocida como la “esposa de Tom Cruise”, cobrando apenas 250 mil dólares por trabajar con Dustin Hoffman en Billy Bathgate. Más adelante, mientras Tom Cruise aparecía de la mano de Penélope Cruz, Nicole Kidman alcanzaba los quince millones de dólares por protagonizar Cold Mountain y Stepford Wives.
Ahora, sólo por aparecer en apenas tres minutos en el aviso del perfume Chanel No. 5, cobró 3.71 millones de dólares, aunque ella lo toma con más humildad. “Si te fijas en las recaudaciones de mis películas, mi carrera es un desastre, pero de alguna forma, todavía encuentro buen trabajo”, confiesa.
Ni siquiera cuando se casó el año pasado con el cantante Keith Urban, Nicole Kidman dejó de trabajar, recargando su cuenta de banco. Con la película The Golden Compass recibió un poco menos de 20 millones de dólares, aunque no le preocupó aceptar el sueldo mínimo cuando quiso protagonizar la producción independiente Margot at the Wedding que apenas contó con un presupuesto total de diez millones de dólares. Con cine y más trabajo, el embarazo y la familia igual sigue siendo una prioridad cuando la misma Nicole Kidman admite: “Amo la actuación, pero me divierto más cuando llevo a mis hijos al zoológico”.
::: ¿Hasta qué punto acepta bajar las condiciones económicas por aumentar la calidad de cine?
Como mujer, es amoroso que me paguen bien por lo que hago, pero con Margot at the Wedding más que nada la hice por el crédito a largo plazo, por eso también hago películas chicas. Ocasionalmente filmo una producción grande, pero supongo que mi corazón se queda en la parte artística y es lo que al final me identifica. Estoy encantada con el lugar que ocupo, me permite decir: Tengo mi casa, mi matrimonio y ahora puedo seguir un camino artístico, cuidándome yo sola.
::: ¿Las clases de teatro, cuando todavía no era conocida, influyeron más que la experiencia como actriz?
En la escuela de drama pensé que la clase de mimo no me iba a servir y me escapaba, igual que las de acento al hablar. Y en realidad son las clases que más terminé aprovechando en mi carrera. Cuando filmé la película Dogville no teníamos nada para pretender una actuación y cuando se aprende a crear un animal y precisas sentarte durante cinco horas a jugar que te atragantaste con una bola de pelo... es muy beneficioso. Debería recomendar a todos los actores que no se pierdan las clases de mimo.
::: Aunque todavía no se nota, el embarazo y la llegada de un bebé es la noticia del momento. ¿Le gusta trabajar con chicos?
Me gusta. Mis hijos tienen entre 13 y 15 años, así que disfruto cuando trabajo con chicos de esa edad. (En Margot at the Wedding) Zane Pais estaba siempre dispuesto a concentrarse, pero también tenía muy buen sentido del humor. Su madre es actriz y él entiende muy bien el trabajo, por haber crecido en el ambiente. No sé si quiere ser actor el resto de su vida, pero tiene una presencia maravillosa. Últimamente trabajo con chicos en cada película que hago.
::: ¿Habiendo trabajado como actriz desde los 16 años, cree que sus hijos también seguirán el mismo camino?
Aunque mis hijos tienen entre 13 y 15 años, mi hija diría que tiene 21 con tal de lograr algo. En realidad yo empecé a actuar cuando tenía 14 años y mis padres no eran de esos que se mueren porque sus hijos sean actores. Era yo sola la que pedía: “Quiero hacer esto”. He trabajado mucho y tengo pasión por lo que hago. Lo tomo con la suficiente seriedad como para poder decir: “Soy actriz y está bien”.
::: ¿El paso de la edad le preocupa?
Ya cumplí 40 años y en los últimos dos tuve la oportunidad de interpretar los mejores personajes.
::: ¿Entre Margot at the Wedding y The Golden Compass cuál es su película preferida?
No soy una gran fanática de las fantasías y en cine siempre me incliné hacia los dramas psicológicos, pero me gustaron los personajes del libro The Golden Pass.
::: ¿Con la película The Golden Compass hubo cierta controversia en cuanto al tono anticristiano?
Creo que es una falsa alarma. Yo no filmaría una película antirreligiosa ni anticatólica. Vengo de una familia católica y no es algo que pondría muy feliz a mi abuela.
::: ¿Qué sigue después del nacimiento del bebé? ¿Va a filmar con el director Wong Kar Wai The Lady of Shanghai?
Me acabo de casar y esa es mi prioridad. Por eso no quiero filmar The Lady of Shanghai. No quiero ir y vivir en otro país por un año. No es lo correcto para mi vida, en este momento.