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(LA PRENSA/G.MIRANDA)
“¿Yo celosa porque otros escuchan y yo no?”
Meyling Roxana Martínez, Atleta con Capacidad Diferente
Meyling Martínez, una muchacha leonesa de 17 años, es sorda de nacimiento, pero ¿acaso lo parece? No, para nada. Sus ganas de salir adelante le han ayudado para encontrar fuerzas en su supuesta debilidad, y hoy en día es una de las mejores atletas con capacidades diferentes, e incluso, se piensa que sus marcas son mejores que las de otros deportistas convencionales
Alberto Antonio Rayo Ruiz
deportes@laprensa.com.ni
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La vida de Meyling Roxana Martínez comienza apenas. Cumplió 17 años y aún no tiene claro a qué se quiere dedicar, aunque se le mira con mucho entusiasmo cuando se imagina como una doctora o periodista.

Tiene tiempo para decidir eso, recién cursa su sexto grado, en el Colegio Melania Morales. Nació en León el 25 de enero de 1991.

Seguramente nunca se imaginará el verdadero impacto que su actitud ante la vida tendrá en la existencia de personas que le conozcan.

Martínez nos hace recordar la emotiva historia de quien en su momento llamó la atención de los medios de comunicación de todo el mundo ya hace varias décadas.

Se trata de un joven que cuando era niño había perdido su brazo izquierdo. Pero un día, al llegar a la adolescencia, decidió que quería practicar judo. Sus familiares trataron de persuadirlo, diciéndole que no podía siendo manco.

Pero no le importó la imposibilidad. No se enfocó en lo que no podía hacer. En cambio, puso todos sus sentidos y su energía en aquello que sí podía: practicar judo con sólo el brazo derecho.

No pasó mucho tiempo cuando había logrado sorprender a su mismo entrenador, quien posteriormente le pidió participar en un torneo regional. Para sorpresa de todos, este muchacho se coronó en su división.

Un periodista le preguntó cuál era el secreto de su éxito, considerando su condición.

El joven respondió:

—Dado que tengo la imposibilidad de un brazo, tuve que concentrarme en trabajar muy duro en la gran mayoría de los ejercicios. A diferencia de otros, no puedo permitirme errores.

—Pero el gran secreto —añadió— es que la única manera que tiene el contrincante para vencerme es tomándome del brazo izquierdo.

Increíblemente, este muchacho había logrado hacerse fuerte, justamente, en su misma debilidad. En lugar de sentarse a llorar y reclamarle a la vida el porqué no tenía su brazo izquierdo, trató de esforzarse al máximo, sacándole utilidad a lo que se suponía era su defecto.

Y es que todos, sin excepción, tenemos una debilidad con la que hemos de luchar por lo que nos reste de vida. El gran secreto es la manera en que reaccionamos a ella. La actitud que tomemos en esos momentos críticos es lo que hace que crucemos esa barrera.

Una lección que aprendió al pie de la letra nuestra entrevistada, Martínez, sorda de nacimiento pero con un espíritu de competitividad admirable, digno de imitar.

“Yo he sido feliz. Más feliz de lo que la gente imagina”, expresa Martínez a través del lenguaje gestual, interpretado por su profesora, María Soledad Marín.

Martínez se convirtió en una de las principales atletas de Nicaragua en los Juegos Centroamericanos Estudiantiles para Atletas con Capacidades Diferentes, y aquí les ofrecemos una conversación con quien podría inspirar la vida de muchas personas.

¿Desde cuándo practicás atletismo?

Empecé en agosto del 2006, más o menos el 28 de agosto. Comencé a correr, y me gustó la idea de ser deportista. Y lo hice y es una de las cosas que más me gusta. Después fui a Guatemala, con dos compañeros más, dos varones, sólo yo como mujer, y ahí gané unas cuantas medallas.

¿Qué te animó?

Pues me siento bien cuando corro. Es una de las mejores cosas de la vida, correr es divertido y me ayuda a conocer más gente. Pero sobre todo porque me gusta ganar. Me siento tan bien cuando gano una competencia. Antes no lo sabía, pero cuando me gané la primera medalla, pues me gustó cómo se sentía ese momento. Ahora me esfuerzo mucho para que cuando me toque representar a Nicaragua, lo haga con honor.

¿Cuál es tu aspiración como deportista?

Bueno, yo pienso que puedo seguir ganando, y quiero ser una mejor atleta. Me gusta obtener muchas medallas, no me gusta perder, siempre me ha gustado el primer lugar, y no me importa cuánta paciencia tenga que tener y cuánto tenga que practicar. Yo sueño con ser una ganadora en cualquier cosa que me proponga.

¿Ha sido difícil para vos?

No. Siempre digo que cuando hay fuerza de voluntad, todo es posible.

Tus marcas en velocidad son tan buenas como las de corredores de la Selección Juvenil de Atletismo.

Sí, así dicen. Yo no pude ir a los Juegos Escolares por algunas dificultades que tuve, pero me habían considerado para competir por Nicaragua.

Incluso, algunos entrenadores dicen que corrés más rápido que atletas convencionales...

No podría decir si es cierto, lo que sí sé es que yo corro lo mejor que pueda sin importar que sea sorda.

¿A qué te gustaría dedicarte?

La verdad es que todavía no sé, pero una vez que yo termine mi secundaria, voy a ir a trabajar, pero pienso en continuar corriendo. No pienso dejar de correr, a lo mejor me hago mejor deportista. Me gusta mucho el deporte y sobretodo cuando se compite por mi país. No importa que yo llegue a vieja, pero voy a seguir corriendo.

Además del deporte, ¿qué carrera te gustaría estudiar?

Todavía no sé si doctora, o cualquier otra cosa. No he pensado en eso, pero después voy a pensarlo. Tal vez me guste ser doctora para ayudar a la gente, o periodista para salir en televisión, o apoyar en el deporte, pero la verdad es que no sé, no lo he pensado mucho.

¿Cómo te han respaldado tus padres?

Ellos siempre están presentes en cada cosa que hago. Me han enseñado a salir adelante en la vida y a no tener temores.

¿Y tus hermanos?

Uno, Alexander, también es atleta, el otro, Harold, dice que se va a meter al deporte el próximo año, y yo; pues los tres somos deportistas y nos llevamos bien. Los tres somos sordos, y hemos visto la vida con muchos ánimos, eso nos enseñaron nuestros padres.

¿Nunca te has sentido mal? ¿Nunca le has reprochado a la vida?

Yo nací siendo sorda. Y así me aceptó mi mamá. Y no me ha importado ser así. Para mí es normal. Nunca. Para nada. Yo vivo mi vida feliz. Yo estoy bien, tranquila. Al contrario, yo tengo planes: quiero viajar en un futuro a competencias internacionales, visitar países y ser famosa.

¿No tuviste problemas para relacionarte con tus amigos?

No, y cuando se querían burlar, pues no me importaba lo que me decían. No me preocupó. Yo me integré normal a la sociedad, con el deporte. Me llevo bien con mis amigos y tengo una familia que me quiere, jugamos y bromeamos. Yo vivo feliz. ¿Yo celosa porque otros escuchan y yo no? No, para nada. Eso no me importa.

Se nota que sos muy optimista, muy alegre y siempre con un espíritu de competitividad. ¿A qué se debe? Algunos en tu condición ven las cosas más difíciles.

No, para nada. Yo siento fácil cualquier cosa que me guste hacer. Yo practico, corro, tengo paciencia conmigo misma para ir aprendiendo. Me gusta, es fácil para mí. Sobre las otras personas, ése es su problema, tal vez es que son haraganas y no les interesa, o a lo mejor no tienen apoyo de las otras personas. Yo siempre pienso en querer obtener algo más y así tienen que pensar los demás.

¿Qué le dirías a personas que dicen que no pueden salir adelante por sus deficiencias?

Soy muy joven y no me he puesto a pensar en palabras exactas, pero yo los invitaría a que se unan conmigo y otras personas que hemos decidido tomar la vida más tranquila. Que cuando nos proponemos algo, nada puede detenernos. A lo mejor pueden pensar como yo, en participar en deportes y ser famosos hasta que lleguemos a viejitos. La edad no importa, hay que pensar positivo.

¿Querés ser famosa?

Sí, quiero ser famosa. Cuando voy a León, donde está parte de mi familia, voy a ver a mis amigos y me cuentan que me han visto en periódicos y con el presidente del país. Ellos ven que soy más o menos conocida, y eso me gusta, y me hace feliz.

Brilló en los Juegos Escolares

Recientemente se desarrollaron en Nicaragua los II Juegos Centroamericanos Estudiantiles para Atletas con Capacidades Diferentes. La piscina del Barracudas y el Instituto Nicaragüense de Deportes (IND) fueron el escenario.

Ahí estuvo Meyling Martínez compitiendo en las pruebas de pista y campo del Estadio Olímpico del IND. ¿Cómo salió? Ganó casi en cuantas competencias participó.

Una deseada medalla se le escapó, la de los relevos de 4x100 metros planos, y no por perder en la carrera, sino porque el doctor de la delegación le prohibió correr debido a un desgarre en su pierna derecha tras una competencia anterior.

Se enojó mucho al no participar. Ella quería correr, quería la otra medalla, la que completaría la cantidad que se había propuesto inicialmente. Ni modo, se tuvo que conformar con ver a su equipo ganar el primer lugar.

Martínez dice que no ha sido difícil su condición de sorda —y aclara su intérprete que no se dice sordomudo, un término mal empleado cuando se refiere a personas con deficiencia auditiva—, al contrario, ha sido una motivación para seguir en el deporte.

“Y quería estar en esa carrera, pero el doctor me dijo que no podía porque me podía lastimar”, expresó Martínez.

La atleta de origen leonés obtuvo la medalla de oro en las pruebas de 200 metros planos, en la categoría para deficientes auditivos. Marcó 32 segundos con 62 centésimas.

Repitió la misma presea en los 400 metros planos, con tiempo de 1:16.24 minutos.

Mientras, en lanzamiento de bala se situó segunda, detrás de una representante guatemalteca, con registro de 5.08 metros. Pero volvió por el oro en la prueba de lanzamiento de jabalina, con marca de 23.82 metros.

Su actuación más discreta fue en salto de longitud, en la que ocupó la cuarta posición, con marca de 2.96 metros.

No te fue mal en los Juegos.

No, no me fue mal, pero yo quería la medalla de los relevos 4x100 metros, pero ni modo, el doctor me prohibió correr.

Te veías muy enojada cuando te prohibieron participar...

Sí, es que me gusta competir y ganar, y yo me sentía bien para correr y ganar la competencia. Me enojé porque yo podía correr, pero ya pasó.

De acuerdo con los promotores de los atletas con capacidades diferentes, Martínez ya no podrá seguir en la categoría escolar, porque la edad no se lo permitirá. Tendrá que subir a la categoría mayor.

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