Fuerzas combinadas de la Policía y del Ejército fueron desplegadas en tres departamentos del país, en un intento por cercar a los secuestradores del caficultor jinotegano Andrés Altamirano García, dijo ayer la directora de la Policía, primera comisionada Aminta Granera.
La jefa policial, quien anunció que a cargo de las tropas especiales de esa institución está el subdirector policial comisionado general Carlos Palacios, prometió capturar al grupo delictivo.
“Yo sí quisiera darle seguridad al pueblo de Nicaragua de que vamos a encontrar, que vamos a esclarecer y que los vamos a detener y vamos a desarticular a esta banda de asaltantes”, sostuvo Granera.
LA PRENSA conoció extraoficialmente que la Policía sospecha que los plagiarios de Altamirano conforman el mismo grupo que en octubre pasado le quitó la vida a la inspectora Araceli Vargas, cuando esta participaba en la operación de rescate al productor de El Sauce, Emiliano Luna, que también había sido secuestrado.
En esa ocasión la Policía identificó al cabecilla como Róger Antonio Palacios Meza. Esta versión no fue confirmada por las autoridades.
Granera confirmó que a cambio del rescate de Altamirano, la familia entregó 50 mil dólares.
La jefa policial ofreció ayer mayores detalles de la forma en que los secuestradores sorprendieron a Altamirano cuando se dirigía hacia su finca Kilimanjaro.
Según Granera, a eso de las 11:00 a.m., del pasado sábado, el caficultor se movilizaba en su camioneta con dirección a su finca, acompañado de un chofer y uno de sus hijos, cuando los interceptaron varios encapuchados, cuyo número no apreció.
Los desconocidos subieron a la camioneta, ordenaron al productor que descendiera de la misma y le advirtieron al hijo, que debía conseguir 500 mil dólares a cambio de la libertad de su padre.
Mientras los encapuchados se llevaban al productor con rumbo desconocido, el hijo y el chofer regresaron a Jinotega donde en un primer momento informaron a la Alcaldía, después lo hicieron a la Policía, afirmó la jefa policial.
“La familia nos pidió no involucrarnos”, dijo la jefa de la Policía, quien señaló que los familiares del plagiado temían por su vida.
“Por lo tanto estábamos obligados a respetar el deseo de la familia, y a través de una serie de negociaciones se canjeó al secuestrado por el dinero. La tarde de ayer (lunes) entregaron 50 mil dólares, el señor fue regresado con vida, sin ningún tipo de lesión”, sostuvo Granera.
Posteriormente, dijo Granera, se comenzó a ejecutar “un fuerte operativo” en los departamentos de Jinotega, León y Estelí. “Estamos en una persecución férrea y tenemos una cantidad de tropas especiales tanto del Ejército como de la Policía y fuerzas de inteligencia nuestra trabajando en estos departamentos”, afirmó.
Una fuente militar confirmó que “tenemos cerca a estos sujetos y pronto habrá resultados”.
PIDEN SEGURIDAD
Productores cafetaleros, ganaderos, el alcalde local y la presidenta de la Cámara de Turismo y del Comité de Desarrollo Departamental de Jinotega, demandaron al presidente Daniel Ortega, seguridad y apoyo.
Estas demandas surgen luego de que se produjera la liberación del productor Altamirano, quien fue secuestrado por varios sujetos armados en su finca, ubicada en la comarca El Mojón, 30 kilómetros al norte de esta ciudad.
Tras permanecer secuestrado, Altamirano llegó el lunes a las 10:30 p.m. a su casa de habitación, luego que los secuestradores lo dejaran abandonado en el municipio esteliano San Nicolás de Oriente.
EVALUAR PLAN DE SEGURIDAD
El Alcalde de Jinotega, Eugenio López, señaló que “es hora de sentarse a evaluar el plan de seguridad en el campo, con las fuerzas armadas, fortalecerlo y apoyarlo por el Gobierno y los productores”.
López, un caficultor de Los Papales y Mancotal, sufrió el día 19 de julio de 1998 el secuestro de su mamá, doña Angelina López, y por su rescate su familia pagó una suma considerable de dinero.
Ese mismo año fueron secuestrados en la misma finca el productor Andrés Altamirano y don Jorge Armando Chávez.
“Todos unidos tenemos que derrotar a la industria del secuestro”, apuntó el alcalde.
Pero el clamor no sólo es de los secuestrados, sino también de otros productores que temen más acciones similares.
“¡Qué vaina, yo creía que los secuestros eran cosa del pasado en Jinotega, qué horrible tener que trabajar y producir en medio de estos elementos que viven de esto (del secuestro), afectando a quienes tenemos deudas bancarias, producimos y generamos empleos y divisas a la economía nacional!”, señaló un conocido ganadero de San Rafael del Norte, quien solicitó obviar su nombre, por seguridad.
La presidenta de la Cámara de Turismo y del Comité de Desarrollo Departamental de Jinotega, Élida Jiménez, afirmó que “el presidente Ortega debe venir a dar la cara y en un diálogo directo escuchar a quienes estamos sacando el país adelante”.
“Sería saludable un encuentro franco y directo, necesitamos mayor respaldo en materia de seguridad”, destacó.
El caso del secuestro del productor jinotegano ha preocupado a los productores de este fértil departamento, que es el mayor productor de café del país.
Por ello, hay gran expectativa entre los jinoteganos porque este caso se resuelva cuanto antes, pues eso generaría más confianza.