El Distrito Naval Atlántico (DNA), de la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua, decomisó ayer 27 tortugas verdes en el muelle de Bluefields, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), a varios comunitarios indígenas cuando pretendían comercializarlas a destazadores locales que luego las venden a pobladores para consumo familiar.
“Las transportaban inadecuadamente en un barco que no es para ese tipo de productos marítimos, venían revueltas con las baterías en el cuarto de máquinas, ahí hay gran calor, hay tortugas que venían con los ojos brotados y (se les salían las) tripas”, lamentó el jefe interino de Capitanía de Puertos del DNA, sargento Alejandro Martínez Flores.
ES UN ACTO ILEGAL, SEGÚN NAVAL
El jefe de Capitanía de Puertos informó que la transportación de las tortugas fue ilegal porque no fue notificada a las autoridades.
“Esta lancha no está autorizada para cargar este tipo de productos, viene de la Barra del Río Grande (La Desembocadura del Río Grande), Sandy Bay. Es prohibido comercializar el producto pero aquí (en la RAAS) hay un límite”, dijo Martínez.
LA PRENSA conoció que la presidenta de la junta directiva del Consejo Regional Autónomo del Atlántico Sur (CRAAS), María Lourdes Aguilar Gibbs y su primer secretario, Glenford Abraham, acordaron mediante resolución el año pasado la comercialización de tortugas verdes en la RAAS.
DELEGADA EVADE RESPONDER
Tratamos de obtener una versión de la delegada del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena), Johanna Shwartz, pero esta dijo que no estaba autorizada a brindar declaraciones.
El sargento Martínez Flores aclaró que una resolución del Consejo Regional aprueba comercializar las tortugas en las comunidades.
“Están autorizados comprar en las comunidades, no aquí (en Bluefields)”, dijo el sargento.
LAS DEVUELVEN A COMERCIANTES
A la hora del cierre de esta nota LA PRENSA conoció que las autoridades del Marena regresaron las 27 tortugas decomisadas en el muelle de Bluefields a dos comerciantes de estos quelonios marinos.
“Hay una resolución del Consejo que aprueba la comercialización del animal”, dijo una fuente del Marena a condición de anonimato.
“ Aquí le aprobaron permiso a tres comerciantes, ellos pueden comprar las tortugas, tienen un límite de 120 tortugas al año que comercializar y por eso se las regresaron”, añadió la fuente.