Alarmada, nerviosa y molesta dijo sentirse doña Bertha Altamirano, habitante del barrio San Francisco, quien manifestó a LA PRENSA que el pasado domingo a las 7:40 de la noche, mientras festejaba el matrimonio civil de su hija Walkiria Aragón Altamirano, la Policía Nacional allanó violentamente su vivienda, “empujando a todos los presentes, entre ellos nueve invitados a la boda, y a dos mujeres embarazadas”, indicó la señora Altamirano.
La afectada describió la entrada de los efectivos policiales de violenta, al extremo que le tumbaron mesas, manteles y le quebraron una silla. Según Altamirano, la Policía buscaba a Cristian Ariel Sánchez Dávila, conocido como el “Chino 14”, y sin orden de allanamiento entraron a su casa por la fuerza, “insultando a todos los presentes, que me hizo recordar a la guardia de Somoza”, afirmó.
“Me rodearon toda la casa, y luego como seis efectivos, que vestían de negro como antimotines, con palabras obscenas agredieron verbalmente a los nueve invitados y a mi familia”, señaló la señora, quien agregó que a su nieto de 15 años lo amenazaron de muerte.
Doña Nora Elia Tijerino López, quien era una de las invitadas al matrimonio, y sirvió de testigo de la boda, dijo a LA PRENSA que en el patio de la casa de doña Bertha habían unos 15 policías, más unos seis de las fuerzas especiales, quienes eran los más agresivos y los que los amenazaron con dispararles.
La señora Altamirano dijo sentirse decepcionada del actuar de la Policía.
El jefe de Auxilio Judicial, de la Policía de Rivas, César Gabriel Useda, dijo que Cristian Ariel, conocido como el “Chino 14”, tiene orden de detención por parte del juez de Distrito Penal de Audiencia de Granada, donde debe responder por el presunto delito de violación a una joven de 18 años.
Useda negó las acusaciones que señalan los quejosos. Dijo que ellos entraron pacíficamente y pidieron ayuda, pero los de la fiesta más bien respaldaron al presunto delincuente.