La Organización de Países Productores y Exportadores de Petróleo (OPEP) mantuvo ayer su pronóstico sobre la demanda mundial de crudo para 2008 en 87.1 millones de barriles diarios (mbd), sin cambios desde el mes pasado, pero subrayó el impacto de una posible recesión en el consumo de crudo.
“La incertidumbre repercute en el crecimiento de la demanda debido al aumento de los temores a una recesión en los Estados Unidos y a una desaceleración económica en otras regiones”, resaltó la OPEP.
Los analistas del cartel petrolero de 13 países, incluyendo a Venezuela y Ecuador, confirmaron así un alza de la demanda media de 1.3 mbd, respecto al año pasado, aunque cuando se formuló el pasado noviembre este cálculo no se contaba con que la bolsa se tiñera de rojo a comienzos de 2008, un imprevisto que dificultará los pronósticos de consumo.
La OPEP explica que la borrascosa situación económica mundial dificulta calcular la demanda, aunque el consumo invernal de los países ricos y el tirón de China, donde se trata de combatir la inflación congelando los precios de la energía, haga posible mantener la demanda sin revisarla a la baja.
EL PASTEL DEL MERCADO
La OPEP, que aporta al mercado el 40 por ciento del crudo planetario, explica que una combinación de mayor funcionamiento de las refinerías con una demanda “relativamente baja” para el invierno en el hemisferio norte atenuó la percepción de estrechez entre la oferta y la demanda.
La organización rebaja la demanda del crudo procedente de los países de la OPEP para 2008 en 300,000 barriles diarios hasta los 31.5 mbd, comparado con los 31.8 mbd de 2007, cuando la organización bombeó a niveles muy altos, no vistos en los últimos dos años.
Por el contrario, los países no pertenecientes al cartel prevén aumentar su producción 1.1 mbd hasta los 50.6 mbd. La gran mayoría de este incremento vendrá de Rusia y Azerbaiyán.
Los analistas de la organización explican que la producción de sus competidores es “una importante variable” para ajustar su bombeo, algo que los ministros de sus países miembros tendrán oportunidad de hacer el primero de febrero en Viena.
Así, después de mostrar su disposición a incrementar la producción cuando el mercado lo justifique, los 13 productores reconocen que con el ambiente económico actual existe un “alto grado de incertidumbre para la demanda estimada del crudo de la OPEP”.
Estados Unidos ha solicitado de forma reiterada en las últimas fechas que la OPEP abra los grifos en su próxima reunión de Viena para que el crudo más barato favorezca la recuperación económica.
En su informe mensual la OPEP cree, sin embargo, que “el efecto de los altos precios del petróleo sobre el consumo podría tener un impacto moderado”, a pesar de que muchos analistas consideran que ha sido fundamental para explicar el aumento de la inflación.