Rusia concluyó el lunes el suministro de combustible nuclear con destino a la primera central atómica iraní (Bushehr), que ingenieros rusos construyen a orillas del Golfo Pérsico.
La octava y última partida de combustible llegó ayer a la planta de Bushehr, informó Irina Yesípova, portavoz de Atomstroyexport, la empresa estatal rusa encargada del proyecto.
El combustible estará en todo momento bajo el control de los inspectores del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA).
En total, Rusia ha suministrado a Irán desde el pasado 17 de diciembre 82 toneladas de uranio 235 enriquecido entre el 1.6 y el 3.62 por ciento. Los 180 contenedores con el uranio fueron sellados a finales de noviembre por inspectores del OIEA en una planta química de Novosibirsk (Siberia).
Rusia mantiene que “la parte iraní ha dado garantías escritas adicionales de que el combustible será empleado exclusivamente en la central eléctrica nuclear de Bushehr”.
Los expertos rusos sostienen que el grado de enriquecimiento del combustible es inferior al nivel alcanzado por los especialistas iraníes, por lo que los suministros rusos no pueden contribuir al enriquecimiento de uranio por Irán con posibles fines militares.
Moscú y Teherán suscribieron a principios de 2005, con el beneplácito del OIEA, un protocolo adicional sobre la devolución a Rusia del combustible nuclear usado en la central atómica.