La Policía Nacional asestó un nuevo golpe al narcotráfico, a través de la Operación Nicarao, al ocupar la noche del domingo un furgón en el cual eran trasegados un mil 200 paquetes con 1,338 kilos de cocaína.
El cargamento de droga era trasladado en un compartimento secreto de un furgón con placas hondureñas.
El jefe de Relaciones Públicas de la Policía, comisionado mayor Alonso Sevilla, aseguró que la droga, en paquetes sellados con cinta adhesiva, iba distribuida en 40 sacos en una caleta en el fondo del furgón.
La Policía descubrió el tráfico a la altura del empalme de Chilamatillo, antes del empalme San Benito, gracias a lo que identifican como “un sistema de medidas de descubrimiento, que incluye trabajo de inteligencia y actuación pública”.
El cabezal placas AAF-9411 y rastra placas RA 8885, procedente de Honduras, era conducido por Máximo Ríos Orozco, de 36 años, originario de Managua.
Sin embargo, la Policía Nacional no ofreció mayores detalles sobre el conductor, única persona arrestada el domingo junto con el cargamento.
El vocero policial explicó que debido a que el sitio donde se realizó el operativo no prestaba las condiciones para efectuar el peritaje, los especialistas trasladaron el furgón a las instalaciones de Plaza El Sol, donde está ubicada la sede central de la jefatura policial.
El sitio donde se efectuaba el peritaje por oficiales de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), con presencia de la Fiscalía, fue debidamente resguardado por las fuerzas especiales de la institución.
PROPIEDAD DE CÁRTELES DE GUATEMALA
Las autoridades presumen que la droga pertenece a cárteles de Guatemala, pero el vocero policial no profundizó en los motivos de sus sospechas.
A su vez, el funcionario policial manifestó que sospechan que la droga provenía de países del sur, que bien pudo ser de Costa Rica, Panamá o del mismo Colombia. El cargamento tenía como destino final Estados Unidos, donde el costo del kilo de cocaína oscila entre los 25 a 30 mil dólares.
Sevilla indicó que la Operación Nicarao es una muestra más de la determinación de la institución policial de no dar tregua al crimen organizado y al narcotráfico en especial.
Este es el primer golpe fuerte que la Policía Nacional propina en lo que va del año al tráfico internacional. El año pasado la Policía incautó al narcotráfico más de 20 toneladas de coca.
Este es el segundo golpe propinado en el país durante el 2008 a los cárteles de la droga, tras la incautación la semana pasada de más de dos toneladas de droga, a cinco millas al norte de Monkey Point, por parte de la Fuerza Naval.