Dos de los cuatro sospechosos arrestados por el plagio del caficultor jinotegano Andrés Altamirano, de 55 años, tienen antecedentes de secuestro y plagio, entre otros delitos, y según fuentes extraoficiales en su mayoría fueron miembros de la ex Resistencia Nicaragüense. Un quinto de los sospechosos, aún prófugo, José Antonio Aguirre Zamora alias “Chino 4”, también fue integrante de las filas de la ex Resistencia Nicaragüense, donde fue jefe del “Comando San Jacinto”. Según archivos periodísticos, en 2001 fue uno de los comandos contras que se unió a la Convergencia Nacional.
La adhesión de “Chino-4” al Frente Sandinista fue anunciada por el ahora presidente Daniel Ortega durante un acto proselitista en Matiguás, el 20 de septiembre de 2001.
El “Chino 4” tiene antecedentes de plagio, secuestro, robo con intimidación y asociación para delinquir, según confirmó el jefe de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, comisionado mayor Alonso Sevilla.
A finales de noviembre de 1998 fue detenido junto a otros tres hombres con quienes había secuestrado a José Daniel Blandón Centeno, entonces de 19 años, por cuyo rescate cobraron 600 mil córdobas.
En el operativo de búsqueda de los plagiarios efectuado por fuerzas combinadas del Ejército y la Policía, fueron arrestados cuatro sospechosos, uno de ellos Ramón Orontes Herrera Montenegro, de 43 años, residente en Matagalpa, quien posee antecedentes de abigeato, secuestro, asociación para delinquir, asesinato y plagio.
Los otros son Santos William Castro Flores, de 33 años, de Matagalpa, a quien la Policía le ocupó 360 dólares y 4,900 córdobas. Algunos de estos billetes coinciden con la serie de los que fueron entregados por los familiares del plagiado.
Rigoberto Rodríguez Reyes, de 40 años, alias “Rosquilla”, de Jinotega, a quien le ocuparon 190 mil córdobas, y Francisco Javier Martínez Brenes, de 52, apodado “El Valiente”, originario de Matagalpa, con antecedentes de tenencia de estupefacientes.
En conferencia de prensa efectuada en Managua, presidida por el subdirector de la Policía, comisionado general Javier Maynard y el general Denis Membreño, así como los jefes de Relaciones Públicas de la Policía y del Ejército, comisionado mayor Alonso Sevilla y general Adolfo Zepeda, respectivamente, las autoridades dieron los pormenores del operativo ejecutado por fuerzas conjuntas.
El cafetalero Andrés Altamirano García, su hijo Andy Altamirano Páez y su chofer, Pedro Antonio Rizo, reconocieron ayer a tres de los sospechosos del plagio.
“Hay gente que ni parece, que le encanta andar metida en enredos”, dijo a LA PRENSA el productor, que en los últimos 10 años ha sido secuestrado en dos ocasiones.
“COMANDO ESPECIAL”
Un manuscrito que enviaron los plagiarios a los familiares del productor Altamirano estaba firmado por un “Comando Especial”, a través del cual advertían que el dinero debía ser llevado en el mismo vehículo de la víctima, sólo con el chofer, y el dinero debería ser enviado junto con el mismo papel del manuscrito.
“Los billetes los revisaremos bien antes de entregar al rehén, así que no los codifiquen ni los marquen”, señalaban.
A esto agregaban una nota en la que reiteraban “sepan que son 500 mil dólares… recojan lo más que puedan para el lunes 21”.
La escuela de Hato Viejo de la comunidad del mismo nombre, en Santa Rosa del Peñón, fue la referencia que establecieron para que recogieran al productor, una vez que pagaran su rescate.
El comisionado general Maynard dijo que para esclarecer este hecho la Policía movilizó a la fuerza necesaria, desde los subdirectores que atienden esta área hasta las distintas fuerzas que componen la Policía Nacional. Con un mensaje claro “que tiene que haber seguridad en el campo”.
Por su parte el general Membreño señaló que el Ejército involucró a los comandos regionales Primero, Sexto y Segundo. Y adelantó que ambas instituciones continuarán trabajando de forma coordinada y “empleando todos nuestros recursos para combatir, neutralizar y, si es posible, en el menor tiempo posible erradicar la delincuencia”.