La Dirección General de Migración y Extranjería (DGME) confirmó ayer, a través de su vocería, que recibió la solicitud de asilo como refugiados de más de cuarenta ciudadanos indocumentados, la mayoría procedentes de países africanos, quienes viajaban como polizones (embarcados de manera clandestina).
Según una nota publicada por la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), en México, funcionarios de ese organismo viajaron la semana pasada a Nicaragua, para apoyar al Gobierno y a la agencia social de ACNUR en Managua, a través del Consejo de Iglesias Pro Alianza Denominacional (Cepad), a entrevistar a los extranjeros, los que, según refiere, son 49 personas, tres de ellos menores de edad.
“Se cree que muchos de los nuevos arribos viajaron como polizones en barcos que atravesaron el océano desde África y que aparentemente fueron obligados a saltar de las embarcaciones al acercarse a La costa de Centroamérica”, señala la nota de ACNUR.
Según la DGME, los extranjeros, que ya están en manos de ACNUR, proceden diez de ellos de Etiopía, veinte de Somalia, 13 de Eritrea, dos de Pakistán y otros dos de Cuba.
Muchos de los solicitantes de asilo, provenientes de Angola, Cuba, Eritrea, Etiopía, Pakistán, Somalia y Sudáfrica, llegaron a Nicaragua por mar. Los funcionarios del ACNUR comentaron que era inusual que un grupo tan grande de solicitantes de asilo llegaran a Nicaragua casi al mismo tiempo.
“Reportes iniciales indican que algunos polizones murieron en el trayecto sobre el mar. Algunos de los solicitantes se encuentran enfermos y alegan haber sido víctimas de tortura”, refiere la nota de ACNUR.
La llegada de los solicitantes de asilo coincide con que Nicaragua está muy cerca de finalizar una legislación nacional sobre refugiados.
La Agencia de la ONU para los Refugiados, regularmente, ha instado a los capitanes de las embarcaciones a brindar un trato humanitario a los polizones y expresa su preocupación por el riesgo que enfrentan estas personas que viajan de países de África y Asia, al utilizar estas rutas tan largas y peligrosas.