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Noticias >> Política
Enrique Quiñónez. (LA PRENSA/ARCHIVO)
Ejército del Alba sin futuro
Sólo el parlamento puede ratificar un acuerdo de esa magnitud
Ludwin Loáisiga López y María José Uriarte
politica@laprensa.com.ni
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¿Vuelve el Ortega de los ochenta?

Varios diputados dijeron ayer que al respaldar el presidente Daniel Ortega un ejército del Alba, vuelven a la memoria los hechos ocurridos en los años ochenta, cuando Nicaragua participó a favor del bloque soviético en la Guerra Fría.

“Ortega en los ochenta fue conocido como el subversivo, el disociador, el que mandó a torturar, a confiscar, a robarle al pueblo nicaragüense, y ahora junto a Chávez maneja un discurso confrontativo”, indicó Enrique Quiñónez.

“Este ‘neo-internacionalismo’ militarista que ofrece Ortega, nos recuerda la década de los ochenta, cuando también se ofreció como una política de Estado el envío de tropas o voluntarios ‘internacionalistas’ a combatir en otros países”, indicó ALN en un comunicado.

El Ejército

“Somos una institución obediente y no deliberante, subordinada a la autoridad civil representada por el Jefe Supremo de las Fuerza Armadas, que es el Presidente de la República, todo esto en el marco de la Constitución y las leyes de la República”, comentó ayer el general Adolfo Zepeda.

Un nuevo desliz presidencial. La promesa del mandatario Daniel Ortega de adherir a Nicaragua a un ejército de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), en realidad debe ser ratificada por disposición constitucional en el parlamento, donde una mayoría de diputados se declaró en contra, incluyendo al presidente de la Comisión de la Paz, Defensa, Gobernación y Derechos Humanos, Enrique Quiñónez.

Dos artículos constitucionales (92 y 138) desarman la promesa que el pasado fin de semana el presidente Ortega hizo a su homólogo de Venezuela, Hugo Chávez, de unir a Nicaragua al ejército del Alba, para enfrentar una “posible” agresión de Estados Unidos o de sus “aliados”.

Aunque el Presidente es el Jefe Supremo del Ejército de Nicaragua (Arto. 144 de la Constitución), es a la Asamblea Nacional a la que le corresponde aprobar o rechazar la salida de efectivos nacionales (numeral 26 del Arto. 138 constitucional).

Además, sólo la Asamblea Nacional está facultada para “aprobar o rechazar los instrumentos internacionales celebrados con países u organismos sujetos a Derecho Internacional” , según lo establece en su numeral 12 el mismo Arto. 138 constitucional.

El Artículo 92 Cn. estipula que el Ejército de Nicaragua “es la institución armada para la defensa de la soberanía, de la independencia y la integridad territorial”.

Y que sólo el parlamento es el que puede ratificar el ingreso al país de militares del extranjero para fines humanitarios.

“(Ortega) es Jefe de las Fuerzas Armadas, pero él no tiene las facultades para venir a hacer estos acuerdos y estas alianzas con otros países y con una institución tan delicada como son las Fuerzas Armadas”, advirtió Quiñónez.

“UNA LOCURA”

Varios diputados calificaron ayer como “descabellada” o como “una locura” la creación de un ejército del Alba, al cual estaría integrado Nicaragua.

“No es viable. Nosotros somos una república independiente y soberana. El estar amalgamando a nuestro Ejército con el venezolano, con el de Bolivia, no hace sentido. ¿Con qué misión?, ¿con qué autonomía?, ¿serán esos ejércitos tan profesionales y apolíticos como el nuestro? A mí me parece una idea descabellada”, dijo el diputado Francisco Aguirre Sacasa.

Las encuestas reflejan que para los ciudadanos, el Ejército de Nicaragua es una de las instituciones más confiables y profesionales.

DEFENSA DE OFICIO

El diputado Wilfredo Navarro dijo que la iniciativa impulsada por el presidente Chávez no es más que un “disparate” secundado por Ortega y además recordó que ya existen mecanismos de Acuerdos Militares en Centroamérica y en América Latina.

Navarro señaló que Ortega, con sus declaraciones del fin de semana, brindó un oficioso respaldo a Chávez en su litigio político con Colombia y el presidente Álvaro Uribe.

“Crear o estar impulsando este tipo de cosas, aparte de ser locuras, lo que hacen es meter turbulencia en las relaciones entre países, nosotros en el PLC no compartimos la posición del Gobierno de Nicaragua, de estar asumiendo la defensa de Chávez ante Colombia, porque eso compromete y amplía los problemas territoriales que nosotros tenemos con Colombia”, observó Navarro.

SOBERANÍA COMPROMETIDA

Un comunicado de la Alianza Liberal Nicaragüense-Partido Conservador (ALN-PC), indica que Ortega comprometió la soberanía de Nicaragua al ofrecer adherirse al ejército del Alba.

“La oferta de una alianza militar de Ortega compromete nuestra soberanía y nos pone en curso de colisión con países hermanos. Ahora queda claro que las regalías y viajes en aviones ejecutivos de lujo que el presidente Chávez ha otorgado al presidente Ortega y su familia, sí tienen un alto costo para Nicaragua, porque comprometen nuestra soberanía y nos involucran en posibles conflictos internacionales sobre los cuales nada tenemos que ver”, señaló ALN-PC.

“De más está recordarle al presidente Ortega que la Constitución de la República le prohíbe expresamente el envío de tropas nicaragüenses a otros países o el ingreso de militares a nuestro suelo patrio sin la autorización expresa de la Asamblea Nacional de Nicaragua, como se acostumbra actualmente para ejercicios humanitarios y entrenamiento de nuestras Fuerzas Armadas”, recordó la ALN-PC.

MAYORÍA EN CONTRA

Tanto Quiñónez como Aguirre Sacasa aseguraron que más de cincuenta diputados se opondrían en el parlamento a la participación de Nicaragua en el ejército del Alba.

Y en el caso de Quiñónez, sostuvo que por ahora la Comisión de Paz, Defensa, Gobernación y Derechos Humanos no tomará ninguna acción, debido a que la promesa de Ortega carece de fuerza legal.

“No creo que la Comisión deba hacerse eco de una situación que en estos momentos no tiene ningún asidero, ningún soporte constitucional, sino que son declaraciones donde ellos hablan de una supuesta alianza y organización que gracias a Dios no cuenta con el apoyo de la mayoría democrática en la Asamblea Nacional, que controlamos con amplia mayoría”, apuntó Quiñónez.

LA GEOPOLÍTICA

Por otro lado, Quiñónez y Javier Meléndez, representante del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (Ieepp), destacaron que el discurso de Ortega deja en “jaque” las relaciones entre Nicaragua y Estados Unidos.

“Lo que queremos es tener mejores relaciones, principalmente con quien geopolíticamente tiene una gran influencia en toda América, como es Estados Unidos, y no andar dando declaraciones que cada vez que (Ortega) sale del país y se reúne con Chávez da lástima, porque son declaraciones que perjudican la estabilidad del país, la imagen del país”, dijo Quiñónez.

Estados Unidos es calificado por Ortega y Chávez como el “imperio”.

En su defensa, el embajador de Estados Unidos en Nicaragua sostuvo la semana pasada que representa al “imperio de la libertad”, cuando inauguró el nuevo edificio de la delegación diplomática.

Diversos estudios reflejan que Estados Unidos es uno de los países que más cooperación brinda a Nicaragua.

INTERESES FORÁNEOS

“Estamos preocupados porque cada día más la política exterior de Nicaragua es secuestrada por una agenda que no tiene nada que ver con los intereses que históricamente Nicaragua ha tenido con la región”, explicó Javier Meléndez.

INSTITUCIONALIDAD DEL EJÉRCITO EN PELIGRO

En tanto, el Ejército de Nicaragua quedó en desventaja al terminar en medio de una acalorada disputa entre un grupo de países antisistémicos del Sur de América con Estados Unidos, afirmó Meléndez.

“El Ejército de Nicaragua va a tener mucho qué perder, ¿por qué? Porque esta alianza que propone Hugo Chávez es explícitamente de confrontación contra terceros países que son adversos a la ideología política y económica que propone Hugo Chávez. Estamos creando la réplica del conflicto Este-Oeste, con un país del Norte y un grupo de países antisistémicos del Sur”, señaló Meléndez.

“Todo tiene que ser ratificado por la Asamblea Nacional y yo lo veo difícil a corto plazo que algo de esta naturaleza se ponga en marcha y si llegáramos a tener información de que este proyecto va adelante, sin que la Asamblea Nacional lo haya discutido y ratificado, será absolutamente ilegal”, alertó Meléndez, del Ieepp.

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