Estados Unidos considera que un retroceso democrático en Nicaragua “sería una tragedia”, después de los avances logrados en este país y el resto de Centroamérica desde 1990, declaró hoy el embajador norteamericano en Managua, Paul Trivelli.
En rueda de prensa con corresponsales extranjeros en Nicaragua, Trivelli advirtió que "la democracia nicaragüense tiene que cuidarse, para que no se pierda el progreso alcanzado en este país" desde 1990, tras el fin del primer gobierno sandinista.
"Cuando uno ve a Nicaragua y a toda Centroamérica, el progreso que han hecho en los últimos 17 años, sería una tragedia que hubiera un retroceso en el ámbito democrático", subrayó el embajador.
Aunque evitó responder si consideraba al líder sandinista Daniel Ortega un presidente demócrata, comentó que "es parte esencial de la democracia que el gobierno funcione para todos los ciudadanos".
Ortega es criticado por la oposición que lo acusa de gobernar sin consenso, de aliarse con enemigos de Estados Unidos como Venezuela e Irán, y de utilizar al Poder Judicial para validar decisiones políticas consideradas "arbitrarias", como el haberle otorgado un enorme poder a su esposa, Rosario Murillo.
RELACIÓN “SATISFACTORIA” CON ORTEGA
Paul Trivelli aclaró que Washington aún considera "satisfactoria" su relación con el gobierno de Ortega, a un año de haber asumido el poder, pese a que durante la campaña electoral fue uno de sus principales detractores.
"En realidad tenemos una relación satisfactoria con este gobierno", dijo el diplomático que en julio próximo concluirá su misión en Managua.
Trivelli se mostró prudente también ante los continuos ataques verbales de Ortega contra el "imperialismo yanqui". "Para Nicaragua Estados Unidos no debe representar ninguna amenaza, no tenemos un plan de ataque ni nada" contra este país, aclaró.
Tampoco mostró preocupación ante un eventual acercamiento militar entre Nicaragua y Venezuela. "Obviamente el Ejército nicaragüense necesita equipamiento, y es decisión de ellos de dónde lo obtienen", comentó.
Admitió que la propuesta de Chávez, avalada por Ortega, de buscar una alianza militar entre los países del ALBA, fue "un poquito sorprendente para nosotros", pero destacó que Estados Unidos seguirá manteniendo su asistencia al Ejército nicaragüense.
EJÉRCITO PROFESIONAL Y APOLÍTICO
"Nosotros tenemos una buena relación con el Ejército, al que consideramos un cuerpo muy profesional y apolítico", indicó al recordar que desde 1999 ha habido cooperación técnica y ejercicios humanitarios conjuntos.
Trivelli dijo que entre ambos países existe una relación "muy profunda" y que Estados Unidos seguirá financiando proyectos de salud, educación e infraestructura en este país, sin importar "quién sea el presidente".
Precisó que la asistencia de Washington a Nicaragua desde 1990 supera los 2.000 millones de dólares, aunque para 2008 se prevé una ayuda anual de apenas 30 o 40 millones de dólares, similar al promedio de los últimos años.