Los cuatro hombres capturados y señalados por las autoridades policiales y el Ejército, de ser los presuntos autores del secuestro del caficultor jinotegano Andrés Altamirano García, serán trasladados a la ciudad de León, donde serán juzgados, reveló ayer el jefe de la Policía de Jinotega, Comisionado Raúl Monge.
El jefe policial, junto al jefe del Ejército en Jinotega, Teniente Coronel Noel Pichardo, sostuvo que aunque el delito fue cometido en este departamento, los capturados serán trasladados a esa ciudad del Occidente del país porque el plagio concluyó en Santa Rosa del Peñón, municipio de ese departamento.
Antes de ser trasladados los reos, Ramón Orontes Herrera Montenegro, Santos William Castro Flores, Rigoberto Rodríguez Reyes y Javier Martínez Brenes, fueron llevados en dos patrullas policiales ante el médico forense del departamento, doctor Andrés Altamirano, para verificar que los detenidos estén sanos y que no hayan sido golpeados y que los enfermos —al momento del traslado— lleven su tratamiento médico.
Ambos jefes militares revelaron que en la búsqueda y captura de los elementos participaron durante nueve días, 250 hombres de ambas fuerzas hasta culminar con las capturas, faltando dos elementos importantes por detener.
El Teniente Coronel dijo que jamás van a permitir que casos de estos continúen y manifestó que en todo el departamento, a la par que desarrollan un plan de seguridad en el campo, también golpearán a cualquier grupo que sigan cometiendo actos delictivos aquí.
Tenemos suficientes fuerzas y vendrán las que sean necesarias, sostuvo Pichardo, pues el mando de las Fuerzas Armadas dispondrá de tropas y efectivos para actuar en cualquier situación en Jinotega.
El secuestro de Altamirano García fue planeado por seis hombres en cinco encuentros y reuniones que realizaron en el parque central de esta ciudad, aseguró el jefe policial.
Los reos, al momento de ser presentados ante los periodistas, uno originario de Quilalí dijo que él era un finquero y que sólo le había comprado una motocicleta a Rigoberto Rodríguez, mientras que Rodríguez dijo que la Policía ha desprestigiado no sólo a él sino que a su familia, pues asegura ser comerciante del mercado y que tiene testigos de que jamás salió de allí y nunca ha usado armas.
“No sé qué le pasa a los oficiales de la Policía, que no me confundan, yo trabajo desde las cinco de la mañana hasta las ocho de la noche. Tengo un camión que me lleva diario 3 mil córdobas y hay días que en el mercado me gano 700 dólares”, afirmó Rodríguez.