La Policía de Nicaragua capturó ayer a Edgard Antonio Acuña y a Dolores de Jesús Rodríguez, acusados de haber falsificado las firmas del Procurador General de la República, Hernán Estrada, y de la intendenta de la Propiedad, Yara Pérez Calero.
La oficina de prensa de la Procuraduría General de la República (PGR) informó ayer en un comunicado que los detenidos también son acusados de haber intentado inscribir inmuebles a favor de personas vinculadas a Acuña y Rodríguez.
La fuente aseguró que la PGR ha emprendido una lucha en contra de toda la delincuencia organizada en el campo de la propiedad, en la cual operan notarios, gestores y ex funcionarios públicos.
Hace algunos días fue capturada la ex notaria del Estado, Morena Avilés, quien proporcionó “importante información” de la red de traficantes de tierras que operan aún en el país.
La PGR confía que Acuña y Rodríguez “seguramente facilitarán nuevas evidencias de esta red bien estructurada, que ha afectado el bolsillo de muchos ciudadanos que depositaron confianza en su gestión y ante los cuales la PGR e Intendencia trabajan para detener”.
La fuente no ha brindado mayores detalles sobre las actuaciones de la red de traficantes de tierras.
En mayo del año pasado se informó de falsificaciones, desgarros de libros y anotaciones no apegadas a Derecho, como parte de algunas anomalías detectadas en el Registro de la Propiedad, por la Policía Nacional.
Los problemas de la propiedad en Nicaragua fueron heredados del primer gobierno sandinista (1979-1990) y han costado al Estado decenas de millones de dólares en los últimos 18 años, para pagos de indemnizaciones, según datos oficiales.