Cuando era chigüincito, en mi pueblo natal todos los chavalos que estudiábamos donde la niña Mercedes Alfaro nos sentíamos atraídos por los juegos de beisbol, en los que nuestras “estrellas locales” se rompían el alma para representar dignamente los colores de aquel Somoto de los años cincuenta.
Entre los hombres que brillaron, recuerdo a Óscar Peña, que llegó a ser Alcalde, Francisco “Pancho” Ponce, Erasmo Martínez “El Chapín”, Arnoldo “Pajarito” Martínez, René y Alfredo Tercero, Leonel Llanes, un costeño que se hizo somoteño, Linton Thilson y mi entrañable amigo Alfredito Corrales.
Y precisamente, Alfredo, nuestro pitcher emblemático, recibirá hoy nuestro apoyo moral y económico, ya que el concierto que patrocina cada mes Café Toro estará dedicado a él y su familia, golpeada por un siniestro que devoró totalmente su casita.