Los nicaragüenses a partir de este mes sufrirán un nuevo golpe en sus bolsillos, luego que el Instituto Nicaragüense de Energía (INE) confirmara un incremento del 8.5 por ciento en la tarifa del servicio de energía eléctrica.
El presidente ejecutivo del INE, David Castillo, aseguró que este ajuste permitirá entregar —en un período de seis meses— 13 millones de dólares a Unión Fenosa, con quien mantienen una deuda por el orden de los 33 millones 308 mil dólares, debido a los continuos incrementos en el precio del petróleo.
Con este dinero la distribuidora española pagaría lo adeudado a distintas generadoras.
Castillo informó que si el Gobierno no se hubiera comprometido a entregar un aporte de 20 millones de dólares, a través del Presupuesto General de la República, el incremento sería del 16 por ciento y no del anunciado 8.5 por ciento.
En la actualidad gestionan para que el parlamento apruebe este millonario desembolso.
“Esta medida tarifaria y el apoyo presupuestario que se está obteniendo va a permitir que se cumplan las expectativas, de que no hayan apagones este año porque las plantas nuevas que van a entrar a funcionar desde abril y junio permitirán una generación continua de energía”, dijo Castillo.
Quienes consuman menos de 150 kilowatios de energía por mes no serán afectados con el aumento. En total se calcula que unas 550,000 viviendas o clientes (casi el 80 por ciento existente) sortearán el ajuste tarifario anunciado.
Los diputados del parlamento autorizaron un proyecto para subsidiar a esta cantidad de clientes por un monto de once millones de dólares.
El año pasado el INE autorizó un incremento en la tarifa de energía eléctrica del 9.05 por ciento.
MEDIDAS DE AHORRO
Por su parte la vicetitular del Ministerio de Energía y Minas (MEM), Lorena Lanza, dio a conocer las medidas de ahorro de energía, establecidas en el decreto presidencial 2-2008, firmado por el presidente Daniel Ortega Saavedra, donde figura que el horario laboral de las instituciones estatales irá de 7:00 a.m. a 1:00 p.m.
También se manda a todos los ministerios del Estado, entes descentralizados y resto de instituciones del Poder Ejecutivo a reducir su consumo de energía (electricidad y combustible) como mínimo en un 20 por ciento en un plazo no mayor de tres meses.
Para lograr esto se ordena encender de forma escalonada los aires acondicionados, una hora después de iniciada la jornada laboral y apagarlos una hora antes de concluir, propiciar la iluminación natural, desconectar equipos eléctricos, así como ajustar el gasto de combustible en las partidas presupuestarias. También se instruye al Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific) poner en práctica las Normas Técnicas Obligatorias, referente a la importación de equipos eléctricos de mayor consumo como bujías, lámparas, refrigeradores, entre otros. El fin es que los aparatos sean los más eficientes.