El jefe del Cuerpo de Bomberos de Bluefields, en la Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS), teniente primero Jorge Martínez, advirtió hoy a los dueños de los ocho puestos de combustibles que si no adoptan las medidas necesarias de seguridad para operar " serán suspendidos" y "cerrados" sus puestos.
Martínez advirtió además que ningún puesto de combustible puede continuar operando dentro del perímetro habitacional de Bluefields.
"No se permitirá que ningún centro tenga colinde con las viviendas o cualquier otro tipo de negocios. El puesto de combustible, de ahora en adelante deberá ser construido resistente al fuego, es decir, bloque , estructura metálica, etc., éstos centros no deben tener un buen sistema eléctrico a prueba de explosión", indicó Martínez.
Por su parte, el delegado de Gobernación en Bluefields, James Henríquez Bent , dijo que no cometerán los errores de funcionarios anteriores por lo que les recomendó aplicar las medidas correspondientes .
"Este es una llamado de alerta, no vamos a volver a cometer los errores que los anteriores funcionarios cometieron al autorizar un sinnúmero de expendios sin las condiciones adecuadas, la ley nos faculta clausurar esos centros o no darles el permiso sino prestan las condiciones de seguridad".
Los ocho puestos llamados ilegales que no prestan seguridad mínima para expender combustible se ubican en los barrios, Fátima, Central, Pancasán, San Mateo y Pointeen y para muchos pobladores estos expendedores han convertido Bluefields en una bomba de tiempo ya que venden combustible a granel.
Por su parte, el segundo jefe de la Policía Nacional en la RAAS, comisionado Álvaro Herrera lamentó que en esta ciudad no haya una dependencia del Instituto Nicaragüense de Energía (Ine) para ventilar los problemas de las gasolineras. La causa del siniestro se originó de las pésimas condiciones eléctricas que tenía el expendio.