Al doctor Oscar Castillo Guido, director y fundador de la Escuela de Derecho de la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli) le gusta pensar en proyectos en función de los demás y eso lo ha proyectado como uno de los mejores docentes de esa casa de estudio.
Originario de Siuna, Región Autónoma del Atlántico Norte, llegó a Managua a sus 11 años de edad en compañía de su madre y hermanos en busca de mejorar su estatus de vida. Su integración a la Upoli inició desde que tenía 12 años.
“Siendo chavalo llegué a este centro a cuidar carros y lavar ventanas porque vivía frente a la parte trasera de la universidad: Ya en 1979 trabajaba como colaborador de la biblioteca de la universidad y en 1982, cuando cumplí 15 años me contrataron laboralmente”, comentó.
AMOR POR LA DOCENCIA
En 1989 inició a trabajar como profesor empírico de secundaria, comenzando así su vida académica. Actualmente se desempeña como docente y director de la escuela de derecho en la Upoli.“Me gusta transmitir conocimientos, me gusta estar con los estudiantes, con las personas que necesita saber, esto ha sido siempre mi fuerte. No soy bueno, excelente ni mal profesor, sólo trato de hacer bien mi trabajo”, asegura el doctor Castillo.
Sin embrago, el amor por la docencia no es impedimento para que Castillo desempeñe otros cargos importantes. Actualmente dirige la decanatura de la Escuela de Derecho de la Upoli, es encargado de la asesoría legal de dicha universidad, dirige el Instituto de Estudios Penales, es secretario de la Academia Nicaragüense de Ciencias Jurídicas y es director jurídico del CNU.
Castillo es uno de los fundadores del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), del Sindicato de Trabajadores Universitarios, del Consejo Nacional de Universidades (CNU) y a sus 12 años fundó la asociación de niños sandinistas.
QUERER ES PODER
Oscar Castillo aduce que todo lo que ha conseguido y todo lo que es actualmente, es gracias a su madre, la señora Sofía Guido quien desde 1986 empezó a vender tacos en la acera de su casa de habitación.
“Mi madre es una mujer luchadora, todo lo que soy y todo lo que he logrado hasta el momento lo tengo gracias a ella y lo menos que puedo hacer, para agradecer todo el sacrificio que ella hizo para sacarnos adelante, es ser un buen hijo y de esa manera pagar un poco todo el esfuerzo que ella hizo para que yo lograra prepararme”, asegura Castillo.
El doctor Castillo dice que Dios ha estado presente en cada momento de su vida. “No es casualidad que yo haya salido de un pueblo tan pobre y al llegar a Managua me asiente frente de la universidad, mi preparación profesional no fue por casualidad; siempre me propuse metas y las he cumplido”, afirmó.
Castillo aduce haber tenido tropiezos, desaciertos y triunfos, pero realmente los que han marcado su vida han sido los triunfos, el progreso y los aciertos y que la clave del éxito está en saber trabajar en equipo.