Mientras el batallador pitcher de Laguna de Perlas, Devern Hansack, sigue aferrado a una esperanza que parece extinguirse a través de los días, Vicente Padilla regresa al montículo hoy, con el propósito de continuar afinando su armamento.
Hansack lanzó ayer dos episodios ante los Rojos, a quienes cedió una carrera y un hit, con un boleto y dos de ponches, lo que dejó su efectividad en 4.50 durante esta etapa de entrenamientos primaverales con la tropa de Boston.
No se trató de una faena brillante, pero tampoco fue un mal trabajo. Lo esencial durante estos juegos es ver cómo luce un tirador y no propiamente lo que dicen las cifras. Además, como ya se ha dicho, las estadísticas en el beisbol son como los bikinis, muestran bastante, pero no lo enseñan todo.
Cada equipo de Grandes Ligas tiene su propio y restringido sistema de evaluación. Así que no sabemos en realidad qué piensan en este momento los Medias Rojas. Pero la mayor dificultad con Hansack es lo súper poblado del staff y con gente de buenos antecedentes en el big show.
Terry Francona, el mánager de Boston, le dijo al periodista Miguel Mendoza en Fort Myers, Florida, que en realidad “es difícil para un joven poder insertarse en un equipo tan fuerte como los Medias Rojas”.
PADILLA ANTE CHICAGO
Vicente Padilla, por su lado, subirá al montículo por segunda vez en el spring training. Lo hará ante los Medias Blancas y contra su ex compañero Gavin Floyd, a las 2:05 p.m. en Tucson.
Padilla realizó un primer trabajo ante Minnesota este año. En dos innings no admitió hits, mientras asestaba un par de ponches. Se trató de una formidable salida, sobre todo por el poder y control que enseñó.
El trabajo de hoy es importante porque permitirá evaluar la recuperación del brazo y quizá lance una entrada más. Además que los Medias Blancas y Padilla como que no se llevan mucho.