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Aperturar
Columna del viernes 26 de octubre de 2001
Inés Izquierdo Miller
ines.izquierdo@laprensa.com.ni

Seguimos capturando errores porque a diario escuchamos disparates que están destruyendo poco a poco nuestro idioma.

Voy a precisar algunas consideraciones sobre la palabra “apertura”, que en Español significa “acción de abrir”, que es el verbo que le corresponde a este sustantivo, de ahí que no podamos decir “Vas a aperturar una cuenta bancaria” ya que esta expresión es lo más incorrecto que usted pueda usar a la hora de hablar, sino piense cuál es el sustantivo de abrir, o acaso usted dice abridura, (palabra que no existe) entonces dejemos de emplear el verbo “aperturar” porque no lo tenemos en nuestro idioma.

Hay que especificar que hablando con precisión y rigor, “apertura” se usa cuando aludimos al principio de una asamblea o actividad determinada. También la Real Academia Española incluye la acepción de “tendencia favorable a la comprensión de actitudes políticas e ideológicas distintas de las que uno sostiene” para aludir a lo que comúnmente escuchamos en los medios como apertura política . Además si revisamos un diccionario de sinónimos veremos que la lista incluye: comienzo, inauguración, estreno y celebración.

Ahora bien, no debemos confundir este vocablo con “abertura”, que es igual a hendidura, agujero o grieta. A menos que alguien tenga una abertura en sus conocimientos sobre el idioma.

Otra de las palabras que se están empleando muy mal es “ofertar”, hay falta de precisión del significado de la misma. Debemos aclarar que no se debe decir “te voy a ofertar mi amor” a menos que usted considere ese sentimiento universal como si fuera una mercadería. En todo caso el amor se puede “ofrecer”, pero no “ofertar” porque, según aparece registrado en la bibliografía al respecto, ofertar es ofrecer un producto para venderlo, ya sea una casa, un carro o algún alimento.

Y sabemos que cuando esos productos tienen rebajas o se venden acompañados de obsequios u otros artículos a menor precio, estamos en presencia de una oferta que a veces puede ser especial.

Para finalizar los exhorto a que tengan cuidado al emplear estos términos y sólo los usen en el sentido correcto, así no sólo hablarán mejor sino que serán mejor entendidos.

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