La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Louise Arbour, denunciará este jueves ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU la debilidad del Estado de Guatemala para respetar y garantizar el derecho a la vida.
La oficina de la Alta Comisionada en este país informó ayer por medio de un comunicado que la preocupación de Arbour se recogerá en el informe que presentará a ese consejo durante su séptimo período de sesiones, a celebrarse en Ginebra.
“La Alta Comisionada observa con especial preocupación la débil capacidad del Estado para respetar y garantizar el derecho a la vida, como lo demuestra la persistencia de un alto índice de muertes violentas, incluyendo muertes de mujeres”, señala, sobre Guatemala, el informe que presentará Arbour.
Según estadísticas oficiales, cada día mueren de forma violenta en Guatemala un promedio de 16 personas, crímenes que las autoridades atribuyen a las pandillas juveniles (maras), grupos de narcotraficantes y bandas del crimen organizado.
“Ni la magnitud de la impunidad, ni la consecuente frustración de la población, justifican la permisividad, el apoyo o la aceptación pasiva de prácticas contrarias a los principios de los derechos humanos” por parte del Estado de Guatemala, subraya el documento.
Arbour también destacará “la existencia de estructuras organizadas en varias instituciones del Estado”, supuestamente “responsables de graves violaciones de los derechos humanos”.
Además, exhortará a las instituciones de justicia del país “a tomar las medidas necesarias para hacer eficaces los controles internos”.