“Raúl Reyes”, el alto jefe de las FARC liquidado el sábado por tropas colombianas, había prometido que los guerrilleros no realizarían operaciones en territorio ecuatoriano, pero no cumplieron, reveló el miércoles el Ministro de Seguridad, Gustavo Larrea, quien dijo haberse reunido con el dirigente rebelde en diciembre.
Larrea, Ministro de Seguridad Interna y Externa de Ecuador, en una entrevista con AP, dijo que se reunió con “Reyes” por casi una hora y media con una agenda que incluía el ofrecimiento de “liberar a varios de los secuestrados ... los primeros días de marzo”, incluso la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt.
Larrea declinó precisar dónde fue la reunión de diciembre con el ahora fallecido alto dirigente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Se limitó a decir que fue “en territorio que no era de Colombia ni de Ecuador” y adujo “razones de seguridad” para no revelarlo.
Larrea señaló que pidió a “Reyes” que las FARC respeten la soberanía de Ecuador y que les advirtió que “si intervienen militarmente en nuestro país, las fuerzas armadas y policía nacional responderían”. Según Larrea, el jefe guerrillero respondió que no harían operaciones en suelo ecuatoriano.
“Ellos no cumplieron el compromiso”, dijo Larrea.
Recordó que Ecuador en el 2007 destruyó 47 campamentos de la guerrilla colombiana y logró la captura de 11 de sus miembros en Ecuador.
El comandante del ejército, Guillermo Vásconez, en declaraciones a radio Colón, señaló que “resulta sumamente difícil mantener un control permanente durante las 24 horas a lo largo de una frontera tan extensa (640 kilómetros)”.
Aclaró que debido a esa dificultad se hacen operativos específicos, según información de inteligencia, que duran de 13 a 15 días en la selva y demandan un gran esfuerzo, que muchas veces se frustran por los avisos que los irregulares reciben de sus redes de informantes.
En el encuentro, Larrea dijo que “Reyes” le precisó que a partir del 4 de marzo, con 24 horas de antelación, las FARC avisarían el sitio donde iban a ser liberados posiblemente Ingrid Betancourt, los tres contratistas estadounidenses, algunos policías y militares colombianos y un ecuatoriano.