Las autoridades de Migración y Extranjería recibieron el martes, a la medianoche, a un grupo de 36 nicaragüenses que fueron deportados de los Estados Unidos mexicanos, por encontrarse ilegales en su territorio.
Los nacionales llegaron a bordo de dos buses a la frontera de El Guasaule (entre Honduras y Nicaragua) y fueron entregados oficialmente por el doctor Valdemar Cruz Alta, delegado local de la Estación Migratoria Siglo XXI, a Yuri Orozco, quien representaba al Cuerpo Consular de Nicaragua y a Palmira Estrada, Inspectora de Migración.
“Es la primera vez que se deporta por la vía terrestre. Se estima que México podría enviar dos grupos más en la próxima semana”, declaró Danilo Narváez, Jefe Regional de Migración.
Narváez no precisó si todos fueron encontrados en un albergue para inmigrantes o si fueron capturados uno a uno, en su paso por las fronteras, tanto guatemalteca como mexicana. Como se sabe, México es el punto geográfico más cercano para llegar a Estados Unidos, donde se concentra la gran cantidad de emigrantes de América Latina, en busca de su sueño americano.
¿MÁS DEPORTADOS?
Extraoficialmente se conoce que cerca de 180 nicaragüenses podrían ser deportados, por la vía aérea, sin que se conozcan detalles del vuelo especial que les regresará al país.
La remisión oficial reza que la deportación de los nacionales obedece al memorando de entendimiento entre México y Nicaragua, el cual indica que se debe hacer una repatriación digna, ordenada, ágil y segura.
El comisionado Edwin Lee López, segundo jefe de la Policía de Chinandega, indicó que esa institución garantizó la seguridad de las personas que retornaban al país y el resguardo de los vehículos en los que viajaban 36 personas, de las cuales 17 eran de Chinandega.
En el grupo de indocumentados también retornaron 12 personas de Managua: tres mujeres y nueve varones. Uno de Estelí, uno de Nueva Segovia, cuatro de León y una de Matagalpa.