Un tribunal sentenció el miércoles a 822 años de prisión a dos pandilleros por la masacre de 28 pasajeros de un autobús que atacaron a tiros en diciembre del 2004, en una aparente represalia a las acciones del Gobierno para combatir a esas violentas organizaciones.
En el ataque también resultaron heridos los otros 28 pasajeros del transporte público, acribillado por un grupo de pandilleros en una calle de un barrio popular de San Pedro Sula.
“Los tres jueces valoraron los elementos que les presentó el Ministerio Público”, dijo en rueda de prensa el fiscal César Alvarenga, al referirse a la sentencia dictada por un tribunal de San Pedro Sula, ciudad a unos 180 kilómetros al norte de Tegucigalpa. El juicio arrancó desde enero del 2005.
“La Fiscalía obtuvo y presentó a los jueces abundantes evidencias”, entre documentos, testimonios y datos científicos, “que en suma fueron suficientes para desvirtuar la declaración de inocencia que asumieron los ahora culpables de la matanza”, añadió Alvarenga.
Los sentenciados son Juan Carlos Miranda, de 22 años, y Darwin Alexis Ramírez, de 23. Ambos pertenecen a la pandilla Mara Salvatrucha (MS) en cuyas filas eran conocidos como “La Pantera” y “El Chele Sula”, respectivamente.
Cada uno de ellos deberá cumplir 675 años de cárcel por asesinar a 28 personas, 135 años más por intentar matar a otras 10, cuatro por pertenecer a una organización ilegal o pandilla y ocho por portar armas sin permiso oficial, según el veredicto, que no precisó las motivaciones del ataque.
La noche del 23 de diciembre del 2004 alrededor de 10 miembros atacantes interceptaron el autobús del servicio urbano, contra el que dispararon repetidamente con diferentes armas por varios minutos, en un acto en el que mataron a la mitad de los 56 ocupantes, la mayoría mujeres y niños.