Autoridades judiciales en Costa Rica manifestaron el miércoles alarma por el incremento de la participación de jóvenes menores de 18 años en delitos contra la vida y utilizando armas de fuego.
La juez coordinadora penal juvenil de San José, Carmen Eugenia Ureña, destacó que en los dos primeros meses del año fueron detenidos por homicidio seis muchachos de 15 a 18 años de edad, mientras en el 2007 fueron 24 y en el 2006 seis. Antes del 2005 la cantidad “no superaba los tres por año”.
No obstante, la cifra crece al sumar otros delitos, como los de tránsito y las contravenciones (entre esos lesiones leves) para un total en el 2006 de 12,027 menores acusados.
“Hace algunos años el agravante de los delitos era la participación de tres personas, por ejemplo, en un robo agravado. Ahora el agravante es la utilización de armas de fuego”, destacó Ureña al diario La Nación.
Consideró que los adolescentes desconocen la aplicación en el país de la Ley de Justicia Penal Juvenil, que es para los mayores de 12 años, aunque reconoció que la tarea principal debería estar en políticas de prevención.
La institución encargada del tema de niñez y adolescencia en Costa Rica es el Patronato de la Infancia (Pani).
Su presidente, Mario Víquez, dijo a la AP días atrás que el país ha asumido estos temas “con gran seriedad” y destacó que la Ley de Justicia Penal Juvenil —creada en 1996— “ha sido reconocida como una de las más avanzadas de la región”. El funcionario reconoció que las penas asignadas en la ley son “elevadas”, con 10 años para los menores de 12 a 15 años, que suben a 15 años de prisión para los jóvenes de 15 a 18 años de edad. Cuando el infractor es menor de 12 años queda a cargo del Pani.