La laguna de Tiscapa se encuentra en mejores condiciones ambientales, a pesar de que en sus aguas se encuentran unos ocho metros de sedimentos y basura en descomposición.
“La contaminación empieza a los cinco metros de profundidad (de la laguna), pero ya hay planes para que un jardín flotante con plantas especiales se encargue de seguir limpiando la laguna de Tiscapa”, dijo Violeta Barberena, secretaria ejecutiva de la Comisión Ambiental Municipal (CAM).
En su valoración sobre los proyectos de descontaminación en el cuerpo de agua de más de cuarenta metros de profundidad, la CAM criticó la falta de apoyo gubernamental para recuperar la laguna.
SIN APOYO DEL EJECUTIVO
“Hay que desempolvar el decreto que declara a Tiscapa como parque natural, porque ni el Marena, el Mined, Sinapred ni el Ministerio de Salud le han puesto atención a la problemática de la laguna de Tiscapa”, declaró Kamilo Lara, miembro de la CAM.
El ambientalista agregó que la comisión gubernamental encargada de solucionar la problemática en la laguna no se ha reunido desde hace más de dos años.
FALTA DINERO
Roberto Sánchez, director del área de Patrimonio Histórico y delegado municipal para atender el sitio de la laguna de Tiscapa, explicó ante la CAM que la falta de recursos económicos es una de las principales limitantes en la implementación de más proyectos de apoyo al área protegida de 14.98 hectáreas.
La municipalidad capitalina ha invertido más de 2.5 millones de córdobas en el proceso de oxigenación de la laguna, método que permite a las aguas de Tiscapa recibir oxígeno, para que sea purificada y no se mantenga con un alto nivel de contaminación. La administración anterior invirtió más de veinte millones de córdobas en otro proceso de descontaminación.
La comuna desvía y “depura” la basura de tres cauces capitalinos que desembocaban directamente en la laguna, desde hace más de veinte años.