Con menos fuerza como la que advirtieron el sábado pasado, los transportistas inician hoy un paro de operaciones, para presionar al presidente Daniel Ortega a que cumpla con sus demandas, principalmente el congelamiento en el precio del diesel para este sector. El transporte colectivo de Managua (buses) y el transporte interurbano, que realiza viajes a la zona Caribe del país, aglutinados en la unión de cooperativas Cooatlántico, van a operar normalmente.
También se espera que centenares de taxis no sigan las orientaciones de las dirigencias de sus cooperativas y salgan a laborar mañana, aunque este sector en particular advierte posibles choques con estos taxistas “libreteros”.
La mayor presión vendría del transporte interurbano que opera en el Pacífico y Centro del país y el transporte de carga que amenaza con poner tranques con sus camiones en el empalme de San Benito y Boaco.
Antonio Betanco, de la Coordinadora Nacional de Transporte (CTN) y directivo del transporte interurbano, dijo ayer vía telefónica que la protesta pretende ser pacífica y que en el caso de los transportistas intermunicipales van a guardar sus unidades en las cooperativas.
“Yo pensé que la gente del presidente (Daniel) Ortega iba a ser más lista y que iba a evitarse esta afectación económica, pero lamentablemente no hubo ningún intento de negociación en todo este domingo (ayer), por lo que no nos queda más remedio que llevar a cabo las acciones que habíamos advertido y es el inicio de este paro de operaciones”, señaló el dirigente de este gremio.
El transporte interurbano reclama un beneficio similar al que reciben los transportistas de la capital, que tienen un precio preferencial para la compra de diesel de 40.50 córdobas el galón, cuando en el mercado regular de las gasolineras este hidrocarburo ya roza los 90 córdobas el galón.
TRANQUES EN CARRETERAS
Roberto Delgadillo, del transporte de carga, confirmó que este sector pretende trancar algunas arterias viales importantes, como los empalmes en San Benito y Boaco.
El empalme de San Benito es parte de la denominada Carretera Panamericana y el Empalme de Boaco conecta el Pacífico con la zona Central del país. “Desafortunadamente el presidente Ortega no quiso buscar el diálogo, así que tendremos que ejercer las medidas de presión necesarias para que el Gobierno se interese en negociar”, dijo Delgadillo.
Los tranques del transporte de carga, además de bloquear el fluido vehicular normal, también obstaculizarían los viajes de la Cooatlántico, la unión de cooperativas presidida por Luis Jiménez que no está apoyando la protesta.
El transporte de carga, además del congelamiento en el precio del diesel, exige como demanda particular una salida a la multa de mil dólares que les aplica la Dirección General de Aduanas por rotura del “marchamos”. Ellos alegan que este daño no es responsabilidad del transportista, sino de grupos delincuenciales que operan en las carreteras del país.
¿QUINTO SE RAJÓ?
Otra que no participará de la protesta es la Unión Regional de Cooperativas de Transporte Colectivo (Urecootraco) que dirige Rafael Quinto. Éste dijo que su apoyo es solidario y no necesariamente implica un respaldo en el terreno de las protestas.
Sin embargo, cuando el pasado sábado Quinto manifestó que el transporte de Managua se solidarizaría con la protesta que anunciaba la CTN, se dio por un hecho que los buses de Managua no operarían, en respaldo al paro nacional.
“Es el ciento por ciento del país que va (al paro). Managua va a ser solidario y lo vamos a comenzar a ver el lunes (hoy)”, habría dicho el dirigente en la conferencia de prensa del sábado pasado.
“Solidaridad es solidaridad. Yo nunca dije que eso significaba que el transporte de Managua se iba a paralizar también. El transporte de Managua está bien, porque nosotros ya tenemos ciertos beneficios que alcanzamos cuando hicimos nuestra protesta hace dos años”, respondió ayer Quinto cuando le consultamos para confirmar si participaría en la protesta.
Los transportistas capitalinos, además de comprar el diesel a un precio menor de 40.50 córdobas el galón, reciben un millonario subsidio financiado con fondos del Presupuesto General de la República, todo con el fin de que la tarifa en la capital se mantenga en 2.50 córdobas.
Al ser consultado sobre la postura de Quinto, Antonio Betanco restó importancia a la actitud del presidente de Urecootraco.
“ Si el transporte interurbano no opera, no se va a poder viajar a Managua y la afectación siempre es grave, aunque aquí en la capital los buses estén operando normalmente”, agregó.
Quinto añadió que hoy estudiarían si se suman al paro en la práctica. “Nosotros no tenemos una razón por la cual protestar, pero estamos solidarios con nuestros compañeros”.
“NO RESPONDEMOS”
Reinaldo Bermúdez, de la Federación Nicaragüense de Cooperativas de Taxis (Fenicootaxi), también confirmó que el denominado transporte selectivo se uniría a la protesta de hoy.
“Nosotros nos vamos a mantener firmes en nuestra protesta a pesar de que tenemos información que el Gobierno nos quiere intimidar con los antimotines y para eso aprovecharían algunos choques que se puedan dar entre los compañeros con aquellos taxis que no se sumen a la protesta. No creo que pase nada el primer día, pero en el segundo no respondemos por incidentes que se puedan dar con aquellos taxis que no se sumen a la protesta”, advirtió Bermúdez.
En protestas anteriores se han dado incidentes violentos entre los taxistas que no participan en ésta, siendo atacados con piedras o huevos podridos o detienen los vehículos para poncharles las llantas.
(Con la colaboración de Yader Luna y Danilo Antonio Cortez Treminio).