El fantasma de los apagones nuevamente hizo presencia en los hogares nicaragüenses. Una de las unidades de la Planta Nicaragua tuvo que salir del sistema ayer, debido a la falta de búnker fuel oil para seguir operando y el déficit energético alcanzó los 60 megavatios, provocando una automática escalada de racionamientos.
LA PRENSA advirtió el pasado martes que el sistema energético estaba en “alas de cucaracha” debido a tres factores: la crisis por falta de búnker fuel oil provocada por deficiencias técnicas en la refinería Esso Standard Oil, la suspensión por parte de Guatemala de sus ventas de energía al país, y el retraso en la entrada de operación de las plantas Hyundai por problemas técnicos.
Las previsiones negativas desafortunadamente se cumplieron y la mañana de ayer la distribuidora eléctrica Unión Fenosa colocó una nota de prensa en su sitio web informando de un calendario de cortes.
Dichos cortes de energía son de tres horas de duración, lo que afecta a miles de hogares donde funcionan pequeños negocios.
promesa fallida
Este anuncio enterró los augurios optimistas del presidente de la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel), Ernesto Martínez Tiffer, quien el martes pasado descartó que volvieran los apagones.
El titular del Ministerio de Energía y Minas (MEM), Emilio Rappaccioli, hasta ayer finalmente dio la cara para reconocer que existía una severa crisis por la falta de reservas de búnker fuel oil (asunto conocido desde la semana pasada) y que por esto se enfrentaban nuevamente problemas de racionamiento.
El problema fue abordado ayer en una reunión de emergencia entre representantes de los generadores energéticos y el MEM.
Los problemas de racionamiento se podrían mantener durante lo que resta de la semana, hasta que la llegada de un barco tanquero, el 12 de mayo próximo, estabilice las reservas de búnker fuel oil, hidrocarburo con el cual se genera el 80 por ciento de la producción energética del país.
Para tratar de anular los apagones o por lo menos amortiguarlos considerablemente, durante el encuentro de ayer se analizaron dos alternativas de emergencia.
La primera fue que la Empresa Energética Corinto (EEC) utilizara parte de sus reservas para hacerle un pequeño préstamo de dos mil barriles de búnker a la Generadora Occidental (Geosa), que la opera la planta Nicaragua.
Esto permitiría que la unidad de esta planta, que se encuentra fuera del sistema, entre a operar para amortiguar los apagones.
La otra opción fue anunciada por el ministro Rappaccioli quien dijo apurarían las pruebas técnicas en las plantas Hyundai para lograr que éstas operen a mediana capacidad, utilizando diesel en vez de búnker.
Las plantas Hyundai estaban previstas a entrar en operaciones desde el pasado lunes, pero por aspectos técnicos éstas no están listas.
Se proyecta que las Hyundai aporten al sistema 40 megavatios en su primera etapa y otros 20 a inicios de agosto próximo.
Rappaccioli dijo que esperan que éstas puedan aportar al menos 20 megavatios, utilizando diesel, hasta que puedan entrar en operación a toda su capacidad.
Esto permitiría disminuir los racionamientos en las denominadas horas pico (5:00 p.m. a 8:00 p.m.). Sin embargo, fuentes del Centro Nacional del Despacho de Carga reportaron que las Hyundai no ingresaron al sistema en las horas pico de ayer y que cualquier posible aporte de éstas se daría hasta hoy.
Tampoco Geosa había recibido el búnker ofrecido por EEC para poner en operaciones la unidad de la planta Nicaragua.
El presidente del Consejo Directivo del Instituto Nicaragüense de Energía, David Castillo Sánchez, declaró el pasado martes que se esperaba que la crisis del búnker se solucionara finalmente a mediados de mayo con la llegada de un embarque de cien mil barriles de búnker encargados por Petronic, en el marco del suministro petrolero establecido en los convenios de cooperación entre Venezuela y Nicaragua.