De ninguna manera podemos dejar pasar por alto las imputaciones calumniosas del delito de intento de soborno que el diputado Mario Valle hizo contra el Diario LA PRENSA, en sus declaraciones que difundió este miércoles 3 de diciembre de 2008 el Canal 12 de Televisión.
Mario Valle, quien se presenta como diputado independiente, pero fue electo en la lista de candidatos que presentó la alianza MRS en las elecciones nacionales de 2006, de la que defeccionó después de haber conseguido la diputación, aseguró en el Canal 12 de Televisión que “un funcionario de nivel del staff de directivos de LA PRENSA” le había hecho “un ofrecimiento, para que respaldara que ellos (es decir, LA PRENSA) pudieran tener las exoneraciones” y “seguir gozando de todos los beneficios que ellos gozaban, y esto sí es inmoral”.
Por supuesto que como se trata de una calumnia, el diputado calumniador no respondió al periodista del Canal 12 cuando le preguntó el nombre del supuesto alto funcionario de LA PRENSA, que según él —es decir, el diputado Mario Valle— le habría ofrecido “una suma importante” de dinero a cambio de que apoyara la aprobación de una ley sobre las exoneraciones a importaciones de insumos, maquinaria y repuestos de los medios escritos. Sin embargo, de manera sinuosa e insidiosa el diputado Valle pretendió poner como testigo de su calumniosa acusación contra LA PRENSA, al señor Octavio Sacasa, del Canal 2 de Televisión.
Por supuesto que nadie — directivo, funcionario o periodista— del Diario LA PRENSA le ha hecho al diputado Mario Valle ninguna propuesta de nada ni por nada. A lo sumo se le habrá solicitado que aligerara el trámite de dictamen de un proyecto de ley para derogar la Ley Arce contra los medios de comunicación, con todo el derecho de petición que tiene cualquier ciudadano o institución. Pero el diputado Valle no sólo calumnia a LA PRENSA al asegurar que un alto funcionario de este Diario intentó sobornarlo. También ofende la inteligencia de la opinión pública, al presentarse como alguien que tiene la capacidad de decidir la aprobación o el rechazo de leyes que tienen que ver con la comunicación social, cuando la verdad es que a pesar de que a título personal él es presidente de la Comisión de Educación, Cultura, Deportes y Medios de Comunicación Social, de la Asamblea Nacional, políticamente es un paria que no tiene el respaldo ni siquiera de su “bancada” de tres miembros.
Es obvio que el diputado calumniador hizo la imputación de delito contra LA PRENSA, molesto por las publicaciones de este Diario acerca de su comportamiento en contra de la democracia, en el caso del escandaloso fraude electoral que cometió el orteguismo en los comicios municipales del nueve de noviembre pasado. De acuerdo con sus mismas declaraciones al Canal 12, Valle estaba particularmente molesto por la publicación en LA PRENSA de ese día, miércoles 3 de diciembre de 2008, de una caricatura de Manuel Guillén en la que aparece, junto con otros dos parlamentarios —que supuestamente son de oposición, pero se han sometido al FSLN— en la canasta de una vendedora del mercado que ofrece como mercancía a unos “diputados baratos” (que) “están pasados, más bien podridos, pero son negociables”. ¿Y qué quería el diputado Mario Valle? ¿Que se le presentara como “héroe” porque ha traicionado a la oposición parlamentaria democrática, en vez de ponerlo en el lugar que realmente se merece?
La opinión pública nicaragüense e internacional conoce muy bien a LA PRENSA, reconoce su honestidad demostrada a lo largo de casi ochenta y tres años de trabajo informativo y de lucha por la verdad y la justicia, por la libertad y la democracia, por la transparencia y contra la corrupción. Ninguna persona honesta podrá creer las imputaciones calumniosas de un individuo como Mario Valle, ni poner en duda la honorabilidad del Diario LA PRENSA. Sin embargo el diputado Valle, por su condición de funcionario público pagado con los impuestos de todos los nicaragüenses está obligado a decir claramente quién es ese alto funcionario de LA PRENSA que según él quiso sobornarlo. Y en todo caso, el Diario LA PRENSA está dispuesto a ir al juzgado que corresponda, a fin de demandar al diputado Mario Valle para que demuestre y pruebe su infame acusación, o que se retracte públicamente de su miserable imputación calumniosa.